Desafíos ineludibles de la Integración y el desarrollo

A dos semanas de las elecciones municipales y a dos meses de la finalización del año, la provincia se prepara para iniciar otra etapa de su compleja historia política y social, en clara sintonía con transformaciones de políticas nacionales en un escenario turbulento de crisis mundial.
Sería equivocado pensar que las vicisitudes del planeta globalizado no afectarán, en la medida correspondiente, las condiciones generales del país y, por ende, de las provincias argentinas, en particular Jujuy. Mucho más si se tiene en cuenta la matriz de dependencia estatal que caracteriza a este distrito y que desde años intenta ser superada para ampliar sus capacidades y oportunidades de desarrollo.

Quizás sea ese el punto de mayor atención para los próximos años: potenciar, equilibradamente, el crecimiento del sector privado para la generación de un mayor número de puestos de trabajo, propiciando condiciones responsables para la inversión. Conceptos nada nuevos, pero que siempre resuenan como una demanda urgente.

Así las cosas y sabiendo de la histórica postergación de Jujuy respecto al puerto porteño, otra vez se torna necesario volver a la discusión sobre la regionalización y la conexión bioceánica. No se trata de una discusión trillada, sino de una alternativa cada día con mayor vigencia, teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra el mundo actual, el papel de Argentina y especialmente el lugar geográfico que ocupa nuestra provincia en este escenario de reacomodamientos.

La última reunión de la Zona de Integración Centro Oeste Sudamericano (ZICOSUR) realizada en Chaco, planteó con fuerza este desafío. Un conjunto de gobernadores, entre ellos Walter Barrionuevo, Juan Manuel Urtubey, Jorge Capitanich, Gerardo Zamora y Ricardo Colombi, hicieron catarsis sobre la necesidad de superar las distancias con la centralidad económica porteña, buscando alternativas de conectividad comercial transversal. Autoridades y empresarios de Brasil, Bolivia, Paraguay y Chile se mostraron entusiasmados con esta posibilidad, sabiendo de la potencialidad, por ejemplo, que tiene la región en materia de alimentos.

Algunos dirán, con cierto testimonio histórico, que la ZICOSUR fue siempre un espacio meramente declarativo y protocolar y que las cuestiones medulares se resuelven en los centros de poder de Buenos Aires. Es cierto. Pero lo que también es cierto es que en el contexto del mundo actual, muy distinto al que se conoció hace 20 años atrás, todas las oportunidades son propicias para buscar alternativas de vinculación y desarrollo de inversiones. Sería un desatino no integrar un espacio estratégico regional por los errores del pasado.

Además, en el último encuentro se decidió avanzar en un paso vital: discutir en el diseño del presupuesto nacional (y de las provincias) obras e inversiones por fuera de los intereses individuales, priorizando aquellas con sentido regional e integracionista. Es decir, se parte de la idea de que si el pedido y las gestiones son por región y no por cada gobernador como sujeto particular, las posibilidades de acceder a ellas serán mayores. Capitanich ya se comprometió a avanzar en esta cuestión y todo hace presumir que el espacio de la ZICOSUR será, para él, un ámbito de liderazgo regional y construcción política.

Un ejemplo sencillo de cómo funciona la presión regional, es la actitud de Salta frente al Paso Internacional Sico. Fue a través de su presencia intensa en la ZICOSUR y vínculos con autoridades chilenas, que logró instalar esta alternativa, aún sabiendo que el Paso de Jama presenta mejores condiciones de transitabilidad. Nuestra provincia logró contener el embate con un gesto sencillo: participar y estar presente en cuanta reunión era posible para evitar cualquier distorsión de la realidad. Solo bastaba con mostrar una foto de la ruta de Jama para frenar la aggiornada realidad de la provincia salteña, pero para mostrar la foto era preciso participar, decir “presente”, participar con presencia significativa y de peso.

Los próximos años muestran nuevos desafíos: se habla de conectividad ferroviaria y aérea, oferta exportable, turismo, formación universitaria, inversiones. ¿Qué papel jugará Jujuy en esta nueva fase? En esta etapa de su vida política e institucional, es preciso acentuar el salto de calidad y activar políticas internacionales con mayor vigor. Es necesario seguir defendiendo a Jujuy en los foros externos, evitando encapsularse en las problemáticas comunes.

Solo así será posible el crecimiento sostenido, fuera de la necesaria pero desgastante política provinciana y más cerca de los nudos comerciales de un mundo moderno que exige ser creativo para sobrevivir.

Conducción política de

Morales recibió apoyo

La mesa de conducción del Comité Nacional de la UCR resolvió, ante el vencimiento del mandato de las actuales autoridades, convocar al Plenario Constitutivo de Delegados para el próximo 16 de diciembre, a las 12, en la sede partidaria de la calle Alsina 1786 de la Ciudad de Buenos Aires.

Cabe recordar, que en el orden local el diputado Alberto Bernis, presidente del bloque radical en la Legislatura, manifestó el apoyo de los diputados del radicalismo a la figura y trayectoria de Gerardo Morales como dirigente para encabezar el proceso de renovación del radicalismo nacional, en el proceso de reestablecer el vinculo con la sociedad y construir una alternativa de oposición.

Asimismo se dispuso impulsar un proyecto de reforma integral de la Carta Orgánica partidaria durante la próxima reunión de la Convención Nacional, que se realizará los días 18 y 19 del corriente.

Esta propuesta tiende a modernizar distintos aspectos organizativos del radicalismo, como por ejemplo, el acceso a la información de los afiliados, la equiparación de la representación de las distintas organizaciones partidarias (Juventud, Franja Morada y Organización de Trabajadores Radicales), la modificación del sistema de elección por vía indirecta.

La reunión estuvo encabezada por el titular de la UCR, Ernesto Sanz los vicepresidentes, Ángel Rozas y Pablo Verani;el secretario general, Jesús Rodríguez; l tesoreso, Miguel Giubergia; ls secretarios Celeste Ruíz Díaz, Juan Manuel Casella, Carlos Maestro, Ricardo Patterson, Mabel Bianco y Ariel García; elpresidente de la Convención Nacional, Hipólito Solari Yrigoyen; el itular del Bloque de Diputados Nacionales, Ricardo Gil Lavedra; el pesidente de la Juventud Radical, Nahuel Ibazeta; y losrepresentantes de la OTR y la Juventud Radical, Jorge Astone y Dardo Villa.

Seguir cambiando

la calidad de vida

La democracia nos convoca nuevamente a decidir juntos. Está en discusión qué modelo de ciudad capital queremos.

Nuestras ciudades vienen cambiando, en toda la geografía provincial. La vida en nuestro interior rural carece de los servicios y oportunidades que brindan las ciudades y ése estímulo anima a migrar, a alejarse del pago de origen.

La capital, en especial, tiene su faz seductora conformada por la diversidad de servicios y bienes que pone al alcance de sus habitantes. Pero tiene también el lado oscuro de la lucha contra el tiempo para integrar a todos, en condiciones urbanas dignas, aún ante la dinámica de la afluencia masiva inagotable.

San Salvador no escapa a la tendencia global. También aquí fluyen los miles y miles de hombres y mujeres, cargados de sueños y dispuestos a afrontar dificultades. La ciudad tiene que brindar servicios y también crear mejores condiciones de vida, abrir nuevas oportunidades, cerrar las brechas de desigualdad.

El gobierno municipal se volvió una cuestión compleja, que requiere formación, planificación, gestión participativa y capacidad de representar y hacerse cargo de los anhelos colectivos, con capacidad política y actitud humanitaria.

La capital, como toda ciudad importante, necesita alcanzar niveles mayores de equidad nivelando para arriba las condiciones de vida en cada sector barrial. Todos los vecinos tenemos fundados anhelos de progreso. En ese sentido, es fundamental la participación vecinal, del empresariado y su interacción con el gobierno comunal para que el progreso sea el fruto de una construcción colectiva de visión, de sentido y de pertenencia.

San Salvador tiene que actualizar su planificación estratégica, para que la inversión en obras públicas se determine en función de prioridades. Las propuestas de magia son sólo la ilusión que, sin dudas, nos frustra. El reto es continuar cambiando la calidad de vida, en forma positiva, paso a paso, sin prisa pero sin pausa.

La seriedad en la gestión del desarrollo local convoca al capital privado, genera la confianza indispensable para la inversión y armoniza el estilo de convivencia.

El desafío de la integración urbana es la respuesta para la inequidad de la vida y para los anhelos de progreso de toda comunidad que se precie de justa, pacífica y moderna.

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