"Una sobreoferta de productos de, aproximadamente, el uno por ciento, hace que los precios a los productores disminuyan hasta el diez por ciento; y para eso hay que desarrollar programas de estabilización de precios", leyó Ricardo Garnero, de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe sobre lo dicho por Douglas Maddox, uno de los criadores de Holando más importante del mundo, que estuvo en el CIPLE, organizado por las cámaras de Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Santiago del Estero, donde se analizó la realidad global de la lechería.
"La historia de la Argentina dice que cuando se exceden los volúmenes bajan los precios, cuando falta, mejora nuestra capacidad de negociación; el sistema es inestable y lo maneja la industria según los momentos", sin embargo, Garnero aventura, "una solución sería que haya dos tipos de precios, con poderes de compra distintos", lo cual "implica generar redes", como fueron los subsidios entregados por el Estado, a lo que añade otra opción con "una fórmula polinómica con el distinto destino de los productos elaborados, como es el caso de Brasil con el Conseileite". Esto es algo que tiene propuestas concretas en nuestro país, pruebas en Entre Ríos, pero que no están de este lado de la lechería.
Garnero asume "al modelo lo vamos a tener que generar nosotros, lo que si tenemos claro es que no nos escapamos de un esquema mínimo de regulación, porque si no estamos con las consecuencias que tenemos hoy, donde recomponer el precio mínimo al productor se debería dar en una mesa de diálogo".
Hay una dispersión en la lechería que divide la leche. Hubo un antes y un después del conflicto del campo, que dejó más cerca del Gobierno a estos tamberos que hablaron ayer, que a los que se congregaron hace dos semanas en la asamblea de Alicia en Córdoba.
Anoche, la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe realizó su encuentro anual con los medios de comunicación de la región para comunicar su balance.La consecución de la sanción de la Liquidación Unica es el punto más saliente de una lista donde también enmarcan el crecimiento productivo, o bien, el blanqueamiento de la producción nacional de leche, a través del registro de recepción de materia prima en todas las industrias, que deberá seguirse con el relevamiento de todos los tambos que hay en el país, de lo cual el Estado dejó de tener datos fehacientes hace años y ahora, a través de lo que será el recuento de los componentes de la leche para su pago, se podrá complementar esta información.La idea de mejora de precios sigue pendiente. Todo lo conseguido en 2010, tuvo un freno este año, ante la amenaza de sobrestock que determinó que el Gobierno no pudiera cumplir con su promesa de mantener en 1,50 peso el litro y esa baja es al que despierta las mayores diferencias entre Meprolsafe y la Mesa Nacional de Productores de Leche, donde pareciera que el "Estado" es la piedra de conflicto y no las cuestiones personales e ideológicas entre dirigentes de ambas partes.
"En ciertos análisis prima más lo ideológico que lo concreto como para poder resolver los problemas. Nosotros estamos planteando una forma de resolución concreta de los problemas y no nos preocupa el tema ideológico, porque cualquier resolución del problema, que es de tipo comercial, la participación del Estado tiene que estar si o si, no hay otra forma de poder arreglarlo, en todos lados la mesa es tripartita, la producción, la industria y el Estado, aunque no se esté de acuerdo", sostiene Garnero que se aleja mucho de lo que dice la MNPL, que no niega al Gobierno, pero tampoco lo eleva como lo hacen estos colegas oficialistas.
Hay una posición firme que se tiene que abolir, de ambas partes, pero que Garnero explicita, "nosotros vamos a tratar de consensuar este tipo de cosas, con aquellos que quieran plantearlo en estos términos". Hay una convicción en el vínculo con el Gobierno, sobre todo con la Nación, donde Roberto Socín es el que movilizó algunas estrategias para conseguir avances sectoriales, sin embargo se remarcó ayer que "no hay una intención política de la Mesa, pero sí tenemos cuestiones claras como que donde están los ámbitos de discusión, ahí estamos, como es la Subsecretaría de Lechería, que tiene integrantes de la producción; y nos sigue pareciendo el ámbito natural para seguir discutiendo".
Reconociendo que hay dos miradas de la lechería, y entendiendo que no todo lo hecho por la Secretaría de Comercio Interior es lo correcto, "hay que ir más allá de la mera intervención por parte del Gobierno, del manejo de la relación comercial en esos términos. Tiene que haber un acuerdo sectorial con sustento jurídico, donde se manejen los volúmenes como lo planteamos, porque se hace en todo el mundo".
En esto hablan de la diferencia, a pesar que la MNPL no salga a negar al Estado como interviniente, pero si minimizando su acción para no entorpecer mercados y negocios, ni internos, ni externos.
Hasta que todos los dirigentes no puedan vencer sus egos y fantasmas, para resolver juntos el lineamiento de una Ley de Lechería, no se va a conseguir acuerdo alguno, más allá del paso de la liquidación única, que no podrá mover en mucho la aguja recaudatoria del productor. Sin unidad no habrá precio y la utopía de vencer al poder de la industria, será ese recorte tenebroso en el horizonte, que como cuenta pendiente, seguirá pendulando en la historia del eslabón más débil de una cadena importante.
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