Según el diputado nacional Juan Casañas, la conformación de la mesa de conducción del Acuerdo Cívico y Social (ACS) no fue más que el cumplimiento de una formalidad, en medio del arduo trabajo que viene desarrollando esta fuerza. De ese modo, el flamante vicepresidente de la agrupación, en el ámbito tucumano, mesuró la importancia del acto que se desarrolló durante la mañana de ayer.
Formalidad o no, el ACS local será presidido por el senador José Cano (UCR), quien estará secundado por Casañas. También la integrarán la diputada Norah Castaldo (UCR), los radicales Federico Romano Norri, Raúl Moreno y Félix Mothe, el titular del Partido Socialista, Rodolfo Succar, su homólogo de la Democracia Cristiana, José Páez, Sandra Manzone (dirigente de la Coalición Cívica-ARI), Héctor Monayer (titular de la agrupación Unión por Todos), y Gerardo Sibaja (referente de los ruralistas).
A criterio de Casañas, si el gobernador, José Alperovich, integra una fórmula presidencial, el oficialismo local se debilita hacia 2011. "Alperovich no deja ningún delfín. Hay muchos justicialistas dentro del alperovichismo, como el intendente (Domingo) Amaya, (el ministro del Interior) Osvaldo Jaldo, la senadora (Beatriz) Rojkés, o el vicegobernador (Juan) Manzur, que quieren ser gobernadores; pero les será complicado: la estructura del alperovichismo es una, pero no todos responden de igual manera", explicó.
El parlamentario criticó la gestión del mandatario, sobre todo en lo que respecta a la calidad institucional; y contrapuso la opción del ACS. "Los tucumanos merecen una alternativa confiable, creíble, que trabaje en serio por la democracia. El alperovichismo tiene muchas falencias, como el atropello contra las instituciones, al que nos tiene acostumbrados. Hay que animarse a desafiarlo a Alperovich", arengó.






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