Desafiante, Abbas ratifica su plan de recurrir a la ONU por Palestina

Anunció que seguirá adelante a pesar de la presión de EE.UU. e Israel; Netanyahu propuso una reunión

NUEVA YORK.- En un firme desafío a los intentos diplomáticos de las últimas horas, en los que no se descarta la participación directa de Barack Obama, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, ratificó ayer que pedirá a la ONU el reconocimiento del Estado palestino pese al veto norteamericano y a la férrea oposición de Israel.

Durante una reunión que mantuvo ayer con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el líder palestino le confirmó que el viernes presentará la solicitud formal luego de su discurso ante la Asamblea General, que la remitirá al Consejo de Seguridad, donde se cree que sería vetada por Estados Unidos.

"El pueblo palestino y sus dirigentes conocerán tiempos muy difíciles después de la petición a las Naciones Unidas a través del Consejo de Seguridad para lograr la membresía plena para un Estado palestino sobre la base de las fronteras de 1967 y con Jerusalén Este como su capital", advirtió en Nueva York Abbas, que también reconoció que se encuentra sometido a una fuerte presión internacional respecto de la iniciativa palestina.

La medida, admitió Abbas, también implica riesgos para la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que depende de la ayuda financiera internacional para sobrevivir en Cisjordania, ocupada por Israel.

"Decidimos dar este paso y todo se ha puesto contra nosotros. Desde ahora, y hasta que dé mi discurso, tenemos una única opción: ir al Consejo de Seguridad. Después de eso, nos sentaremos y decidiremos", agregó el líder palestino.

Decidido a intentar desactivar la iniciativa de la ANP, Estados Unidos encabezó en las últimas horas frenéticas gestiones diplomáticas con representantes de Rusia, la Unión Europea y la ONU (con los que integra el Cuarteto para Medio Oriente), que no alcanzaron para convencer a la delegación palestina de que desista de su reclamo unilateral, es decir, por fuera de las negociaciones de paz con Israel, estancadas desde hace un año.

La última ronda de negociaciones directas entre palestinos e israelíes fracasó hace casi un año por una disputa sobre la expansión de los asentamientos judíos en territorios palestinos ocupados por Israel.

Los palestinos argumentan que la expansión de los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este socava sus posibilidades de establecer un Estado palestino viable en esas tierras, junto con la Franja de Gaza, controlada por el partido islamista Hamas, considerado por Washington y la Unión Europea una organización terrorista.

Ante las perspectiva del fracaso diplomático, Obama adelantó ayer su viaje a Nueva York para involucrarse directamente en las tratativas y contener el daño ante la decisión palestina. Durante sus dos días y medio en Nueva York, Obama tiene previsto reunirse mañana con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para abordar vías que permitan relanzar el proceso de paz en Medio Oriente. Sin embargo, no se verá con Abbas, con el que tampoco ha hablado en los últimos tiempos.

El relanzamiento del proceso de paz será también uno de los asuntos por abordar en buena parte de las reuniones bilaterales que mantendrá con diversos líderes mundiales, en particular con el primer ministro británico, David Cameron, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Un veto de EE.UU.

Apenas un año atrás, ante la Asamblea General de la ONU, Obama había expresado su apoyo a un Estado palestino. Sin embargo, se verá ahora en la difícil situación de tener que vetar el pedido si se somete a votación en el Consejo de Seguridad.

La iniciativa palestina llega en un mal momento para Obama, cuyo índice de popularidad está en un nivel mínimo. Un nuevo revés en la ONU y en su política exterior provocaría una nueva ola de críticas a Obama.

Anoche, a última hora, cuando las negociaciones parecían empantanarse nuevamente, Netanyahu instó Abbas a reunirse con él para retomar el diálogo de paz.

"Llamo al presidente de la Autoridad Nacional Palestina a iniciar negociaciones directas en Nueva York que continúen en Jerusalén o en Ramallah, en vez de perder el tiempo con acciones unilaterales carentes de expectativas", dijo Netanyahu en un comunicado.

El primer ministro israelí tampoco está exento de la presión internacional y doméstica. En las últimas semanas, su gobierno mantuvo fuertes cruces diplomáticos con Egipto y Turquía, aliados de Israel en la región. En tanto, el premier mantuvo una polémica con el presidente Shimon Peres, que desistió de viajar a Nueva York por considerarse "censurado" por Netanyahu.

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