La UCR desafía al PJ para galvanizar la unificación

Sergio Flinta, el dirigente que más influencia tiene en el Gobierno, definió cómo se dará la batalla de 2011 y apostó todo al bipartidismo. Dijo que todo se encamina hacia la normalización partidaria y que se trata de un paso clave para "proteger la gestiones radicales". Afirmó que la unidad es el "radicalismo del futuro".
El radicalismo correntino es un hervidero. Y si bien la reciente asunción de los nuevos interventores -Víctor Hugo Maldonado y Carlos Ulrich- entusiasma a muchos, a otros les da qué pensar que viene más de lo mismo. Por ello, los dirigentes que reclaman unidad para sostener al Gobierno ayer se anticiparon en adelantar cuál será la batalla de 2011.

"El adversario del radicalismo en Corrientes es el justicialismo. La dinámica de la política correntina está decantando en dos sectores: el radicalismo y sus aliados y el justicialismo y los suyos. Esta va a ser la confrontación y tendrá que ver con las cuestiones nacionales", dijo el senador provincial Sergio Flinta, quien conoce el paño del partido de Alem como pocos e influye mucho en el pensamiento del Gobierno de Ricardo Colombi.

Según el legislador, en la noche de asunción de los interventores chaqueños "estaba casi todo el radicalismo de Corrientes, la gente mas representativa".

"Creo que el acto fue importante, el mensaje de Ernesto Sanz también fue importante y no queda más que los interventores administren la convocatoria con un cronograma electoral interno que debería darse en un brevísimo plazo para terminar 2010 con el partido normalizado", aseguró.

"El proceso de interna debe ser convocado porque así lo establece la Carta Orgánica, se deben establecer los plazos, la fecha de elección internas si hubiera más de una lista. Los radicales de Corrientes ya hemos pasado por muchas situaciones y no queremos repetir los últimos tiempos y estamos convencidos de que debemos hacer un esfuerzo para lograr un consenso en una conducción que sea representativa".

Luego, remarcó que de lo que se trata es de "proteger la gestiones radicales. Esa es la función de los comités que se vayan a formalizar. Creo que eso debe ser el norte que nos debe regir cuando tengamos que construir con los distintos grupos de radicales la conducción del partido".

A propósito, en idéntica línea se expresó Maldonado, para quien "es posible una normalización de la UCR antes de fin de año".

"Nosotros tenemos un objetivo que nos ha planteado el comité nacional de la UCR que creo tiene que ver con el sentimiento del radicalismo de Corrientes que es una pronta normalización donde participen todos los sectores en el proceso de reconstrucción de diálogo", dijo el chaqueño, quien explicó que su labor, por lo pronto, consistirá en iniciar una agenda conversando con los intendentes.

"Gracias a Dios se reunió el foro de intendentes aquí en el comité. Vamos a conversar con ellos, creemos que ese sector es un símbolo muy importante porque conviven de acuerdo a sus intereses y preocupaciones”, explicó el diputado chaqueño .

Ayer, el titular del foro de intendentes radicales, Manuel Valdés, empató esas esperanzas de dialogar y apoyarse mutuamente (ver aparte). "Los intendentes de todo el sector del radicalismo van hacer útiles para referenciarnos en el trabajo que vamos a llevar a cabo. Los intendentes no han planteado que quieren conversar acerca de cuales serán las reglas del juego, y eso estará dado en los tiempos y en las convocatorias que hagamos a elecciones internas".

"Es posible una normalización de la UCR antes de fin de año. Esto requiere de la voluntad de los distintos sectores que comprendan la urgencia", insistió.

Tal es la esperanza de ponerse a tono para enfrentar al peronismo, que Flinta apeló a la mística y aseguró que "no hay que hablar de unificación, hay que hablar del radicalismo del futuro con un Partido que tiene que normalizarse. Con una conducción representativa, participativa, de que sea plenamente vigente a lo largo y ancho de la Provincia".

Y remató: "Los radicales de Corrientes tenemos méritos suficientes para tener una conducción que nos represente, y que sea la síntesis de los distintos sectores internos del radicalismo y que esté cerca del Gobierno apoyando políticamente la gestión".

Y aunque la idea de Flinta y compañía es eludir las urnas, porque se considera que una interna desangraría a la gestión de Ricardo, se habla de que no le temen al proceso de consulta a los afiliados. Ahí apuntó el ituzaingueño Valdés. "Lo que vamos a buscar entre todos es el consenso, pero si tenemos que ir a internas lo haremos. El que participa tiene que saber que el que gana gobierna y el que pierde colabora, pero si hay consenso será mucho mejor porque se van a solucionar un montón de problemas", señaló el intendente Valdés.

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