Se desacelera la actividad en las electrónicas

Con un pico de pleno empleo de más de 9 mil personas ocupadas, en la actualidad las electrónicas atraviesan por una desaceleración de su producción. Existen contratos que han sido suspendidos y otros que se han prorrogado sólo hasta abril. Hay proveedores que vieron disminuir sus ventas a las fábricas. En el Gobierno dicen que todo esto «estaba previsto».
Con algunos contratos de personal que se encuentran «stand by», donde por toda explicación le brindan un esperanzador «ya te vamos a llamar», hasta la decisión de algunas firmas de avisar a sus operarios que los contratos sólo se prorrogarán hasta abril, se evidencia una desaceleración en el auge industrial.

Este panorama se presenta en un momento que aún siguen las expectativas de la gente de poder insertarse en una fábrica. Prueba de ello es que han ingresado más personas a la isla, atraídos por el crecimiento del polo tecnológico y en razón de los anuncios de más inversión de algunas empresas.

De todas maneras, las compañías han encontrado un freno que no estaba previsto: La decisión del Gobierno nacional de frenar las importaciones de todo tipo, incluidos los insumos y sólo aprobar aquellos que se justifiquen mediante una declaración jurada que debe ser aprobada por la cartera que maneja el polémico Guillermo Moreno.

Desde algunos sectores industriales no hubo preocupación en su momento, por considerar que esta nueva regla venía a reorganizar todo un proceso de comercio exterior, sin embargo, las demoras en lograr insumos provocó caídas en las líneas de producción y, por ello, es como que ahora han decidido desensillar «hasta que todo aclare».

Por el momento, en el gremio de la Unión Obrera Metalúrgica todo es tranquilidad. No hay señales de alarma y no se quiere generar un caos, a la espera de ver qué sucede en un par de meses más, en la esperanza que se reviertan las «contrataciones congeladas», en la necesidad de poner en marcha la producción.

Algo previsto

Desde el Gobierno, la propia Fabiana Ríos consideró que el panorama de «enfriamiento» en las industrias electrónicas, era «algo previsto».

Al ser consultada sobre el tema, dijo:

«Uno no puede perder de vista que se da en un contexto de pleno empleo. La reducción de contratos y de contratos suspendidos se da en una situación estacional, normal y habitual de las fábricas que durante el mes de enero, febrero, bajan en sus producciones».

Agregó la mandataria fueguina que «no puedo perder de vista que se da en el contexto de mayor empleabilidad en el marco de la Ley 19.640, es decir, que si bien el impacto hace que estemos trabajando en esto, no hace que sea con gran preocupación, sino que está dentro de los márgenes previstos en esta época del año».

Ríos también habló que tuvo efectos negativos en las fábricas «el cambio de reglas que tiene que ver con la importación de materias primas», lo cual no tuvo demasiado impacto en ésta primera parte del año, debido al receso de vacaciones.

Proveedores en caída

Uno de los termómetros, mediante el cual también se mide la caída de producción de las fábricas, está dado en aquellas empresas satélites que prestan algún tipo de servicio y que también sufren las consecuencias de una caída en la actividad.

Una de las firmas que es prestataria de algunos bienes, consideró en el último mes que hubo una caída de cerca del 30% de la facturación que había alcanzado en todo el año pasado, de manos del auge industrial. La situación no es preocupante, pero al menos genera un encendido de «luz amarilla».

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