Con un trabajo integrado, la Administración Espínola asiste al núcleo familiar de los obreros fallecidos y heridos. Jabornisky aseguró que "el Intendente sigue de cerca las necesidades particulares".
Aunque el trabajo se hace de manera silenciosa, EL LIBERTADOR pudo constatar la asistencia que la gestión de Mauricio "Camau" Espínola está dando a las humildes familias que perdieron a sus seres queridos en la construcción de la calle San Martín al 600.
Debido a que las víctimas fatales eran jefes de sus hogares y los sostenían económicamente, diferentes áreas realizan un trabajo de contención de necesidades materiales que puedan tener esposas, hijos y padres, así como allegados y personas a cargo.
La red de ayuda humanitaria, la atención primaria de la salud y la asistencia social que conformaron los funcionarios de la gestión municipal han logrado paliar algunas de las tantas necesidades que tienen estas personas que deben hacer frente a una situación muy difícil.
Es así que desde el Departamento Ejecutivo se está poniendo a disposición a todas las áreas para resolver cualquier tipo de emergencia que pueda surgir.
DENODADO
Prueba de ello son las declaraciones formuladas a medios radiales por parte del Secretario de Salud y Medio Ambiente de la Municipalidad Roberto Jabornisky.
El profesional de la salud indicó que junto a otros funcionarios "nos distribuimos entre las familias afectadas y tratamos de ayudarlos en el plano de la salud y en el económico, porque muchos vivían del sueldo de estos obreros", sintetizó.
En tanto, el médico manifestó que la idea es "que las familias se despreocupen de la parte económica y de la salud de los más chiquitos".
Por último, Jabornisky dijo que el intendente Espínola lo llama "diez veces al día para saber qué le hace falta a estas familia" culminó.
Cabe recordar que en la víspera familiares de tres de los obreros que murieron el jueves tras el derrumbe cortaron la calle Nuestra Señora de la Asunción y convocaron a una marcha por Justicia para la jornada de hoy.
En el ámbito judicial se ordenó desde el viernes la detención de cuatro personas. Dos de apellido Mayer, uno Bruquetas y otro Cohen.
Serían técnicos, directores de obra, financista y subcontratista respectivamente.
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