Legisladores intentan descubrir quien es el otro ingeniero que trabaja en la Jefatura de Gabinete. Investigarán fallas en los controles en obras en construcción.
En la Legislatura empiezan a sospechar que Heyaca Varela es un hombre protegido y lo fundamentan en el trato de privilegio que recibió cuando por un incumplimiento que merecía una pena de 2 a 4 años de inhabilitación recibió una pena de seis meses, acortada a tres. Aún no se sabe si los ingenieros son parientes, pero comparten más cosas: ambos trabajan en la Universidad Tecnológica Nacional. Los dos integran el consejo asesor del departamento de Ciencias Básicas. Algunos diputados quieren ver a dónde los conduce el ovillo que comienzan a desmadejar. "Prudencia" es la palabra que más repiten los bloques de la Coalición Cívica, de la UCR, del peronismo y del socialismo, ya que ni siquiera están terminadas las pericias que se llevan adelante para determinar las causas del derrumbe del edificio por el que murieron tres personas. Coinciden en que existe un vacío normativo respecto de la inspección en momentos previos a que una constructora pone el piso del edificio: esto es, cuando demuele y excava. No está previsto, legalmente, que haya controles en este período.
Pero también saben que hay una responsabilidad en la Ciudad, que tiene el poder de policía y debería ejercer más control. Ante la explosión de construcciones que se viene registrando desde hace dos años, también surgen interrogantes más serios: "¿Cómo es posible semejante boom inmobiliario, con una construcción desmedida, frente a una demanda que no acompaña?". El fantasma del lavado de dinero ronda la respuesta al interrogante.
Pero además, los legisladores quieren ver la relación entre el Ministerio que conduce Chaín, responsable de aprobar los planos y habilitar las obras, y el de Montenegro, a cargo de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), una especie de megaministerio, con 120 millones de pesos de presupuesto (similar al del Ministerio de Desarrollo Económico) y 2.000 empleados, cinco direcciones generales, 23 direcciones simples, y que concentra el 70 por ciento del poder de policía de toda la Ciudad. En este caso específico, sin embargo, el poder de la AGCse ve recortado ya que, según afirmó a este diario un funcionario conocedor del tema, "si desde Planeamiento Urbano, o más precisamente, desde la 1Dirección General de Infraestructura y Catastro (Dgroc) no le pasan el expediente de una obra, la AGCno puede inspeccionarla".
En buen romance: la ventanilla sigue siendo la misma, aunque el macrismo, con el argumento de la transparencia, haya desdoblado a la antigua agencia que se ocupaba de la habilitación y del control (ver nota principal). "Los inspectores de la AGCni siquiera ven el expediente de la obra", afirma la fuente.


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