Un sector de la ribera donde se instalará parte del futuro Puerto de la Música se desmoronó y dejó un cráter ovalado de 30 metros de largo, un diámetro de más de 35 metros y 4 metros de profundidad. El incidente ocurrió en la zona concesionada por Terminal Puerto Rosario, entre Pellegrini y 27 de Febrero. La reparación costará "no más de 8 mil dólares" y demandará un mes, aseguró el titular del Ente Administrador del Puerto Rosario (Enapro), Pablo Ferrés.
Si bien en el lugar trabajaban varias personas, no hubo que lamentar heridos. Los peritos buscan conocer las causas del derrumbe y no descartan que vuelva a suceder.
No obstante, ayer había dos versiones sobre lo acontecido. Mientras el gerente comercial y operativo del Enapro, Pedro Manno, explicó que "hubo un deslizamiento de tierra de relleno hacia el río y quedó un hueco ovalado de 30 metros de largo, con un diámetro mayor de 35 metros y uno menor de 20, y 4 de profundidad, las autoridades de Terminal Puerto Rosario SA (el operador del muelle) prefirieron apuntar a la operatoria de un buque.
Manno remarcó que "el muelle no se derrumbó" y que lo que sucedió "no tiene nada que ver con lo que pasó en el parque España". Para él, lo que pasó en la zona de Terminal Puerto Rosario "son situaciones comunes", aunque reconoció que "nunca hubo una de tal magnitud".
Versiones distintas. El gerente operativo del Enapro detalló que "no peligra la estructura propia del muelle" y subrayó que, mientras se están haciendo los peritajes necesarios, se podría deducir que "hubo múltiples factores que provocaron el desmoronamiento de tierra".
"El deslizamiento en los rellenos es permanente", aseguró. En tal sentido, explicó que eso "sucede por la acción del agua, la antigüedad del muelle, el tipo de diseño y la situación del río, que estuvo mucho tiempo alto y ahora bajó. A raíz de esto es más fácil que la tierra humedecida se deslice, y a esto se suma la actividad de los barcos", indicó.
Precisamente, es ese último punto el que se preocupó por remarcar Terminal Puerto Rosario, que expresó su versión por medio de un comunicado de prensa. Allí destacó "que en la madrugada del pasado martes 3 de agosto del corriente año, durante la maniobra de zarpada del Buque Pearl K desde el muelle BC de esa terminal fluvial, se produjo el hundimiento de parte del relleno del muelle".
"Los relevamientos técnicos realizados hasta el momento demuestran que el derrumbe fue causado por la socavación debajo del muelle originada en la turbulencia provocada por los motores del buque, que se encontraban en ese momento a plena potencia, en los repetidos intentos de la embarcación por zafar de su varadura. Una vez finalizadas las restantes inspecciones encomendadas, se informará sobre la eventual existencia de daños a la estructura del muelle originados en la misma causa, antes descripta", indicó el comunicado.
Asimismo, destacaron que el puerto de Rosario adoptó "todos los recaudos necesarios para la continuidad y el correcto funcionamiento de las operaciones logísticas y de carga-descarga de la terminal local, como así también para la preservación de los bienes concesionados.
Muelles franceses. Los muelles de la zona de Terminal Puerto Rosario tienen 121 años y fueron construidos por los franceses. "Son muy fuertes, y si un buque choca contra ellos, lo que se rompe es el barco", aseguró Manno.
El gerente operativo del Enapro detalló que en el sector del derrumbe "se va a construir el Puerto de la Música", pero aclaró que "no se puede levantar nada sobre el relleno", sino que la nueva estructura lanzada para el Bicentenario se hará sobre pilotes de más de 30 metros de profundidad, donde la tierra es firme. Esto se puede comprobar en el estudio de suelo que realizó la Universidad Tecnológica (UTN) de Rosario (ver aparte).
La UTN había hecho estudios previos
Apenas se dio el visto bueno para avanzar con el Puerto de la Música, la Unidad de Proyectos Especiales del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda de Santa Fe encargó a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) los estudios de factibilidad técnica, entre ellos el de suelo, y cuyos resultados están disponibles desde 2008. Sobre la base de ese estudio, se elaboró el proyecto estructural y los pliegos licitatorios. El estudio del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer fue el encargado del proyecto arquitectónico de la obra.
De acuerdo a los exámenes de la UTN se propuso adoptar un sistema de fundación por "pilotajes", que tendrán la profundidad necesaria para el soporte de las cargas previstas en función del edificio y su uso cultural.
Entre las conclusiones, y en el ítem recomendaciones, el informe destaca que "la opción adecuada para cargas de gran magnitud es el empleo de una fundación profunda o indirecta mediante pilotes".
En otro párrafo, destaca que "al momento de la apertura de excavaciones y/o perforaciones se recomienda una «especial atención» por parte del director de obra, a fin de observar cualquier anomalía que eventualmente pudiera presentarse y pudiera afectar las fundaciones, y que no hubiera sido detectada en los sondeos puntuales del presente informe".
El estudio completo puede consultarse en la página web del gobierno de Santa Fe (www.santafe.gov.ar), junto con los datos de la licitación.
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