Estamos de acuerdo en la ampliación de los derechos civiles y políticos y creemos que la sociedad debe comprometerse en un profundo debate que determine si los jóvenes de 16 años deben o no participar en las elecciones.
El Estado debe garantizar los derechos que hoy se encuentran vigentes y que gran parte de los jóvenes quedan excluidos de ellos; como gozar de seguridad pública, tener acceso a una educación de calidad, insertarse laboralmente en condiciones dignas. El Estado debe garantizar su verdadera inclusión social y en igualdad de oportunidades, pero esto es imposible si la mitad de los adolescentes bonaerenses no termina el secundario o si en los trabajos que obtienen son explotados o deben realizar tareas insalubres.
Es en este sentido que repudiamos el doble discurso del gobierno municipal manifestando que avala el voto a los 16 años y al mismo tiempo ignora la participación de los jóvenes, reclamamos un Centro de Estudiantes Linqueños autónomo y plural; siendo así un organismo fundamental en la formación de conciencia democrática en los futuros ciudadanos, alentando la libertad de ideas y el pensamiento crítico. Como así también el tratamiento en el Concejo Deliberante del Proyecto que crea el Concejo Deliberante Estudiantil y que fuera presentado por la UCR en febrero de 2010; olvidado hace ya más de dos años en las comisiones legislativas por el oficialismo local. Esta institución juvenil promovería su participación y militancia, fortalecería las entidades republicanas y crearía un ámbito donde los jóvenes puedan expresarse, aportar sus ideas y consolidar su civismo en beneficio de una sociedad más desarrollada y libre.
Matías Cosentino, César Serenal, Ignacio Bocca, Gisela García, Fernando Pérez, Magalí Ferraro, Waldemar Vilches, María Urtubey, Emanuel Serenal, Juan Ruiz, Carla Zapata, Franco Giménez, Valeria Menna, Francisco Chiariglione, Ramiro Lo Papa, Sebastián Jaime, Pablo Hernández, Marcos Castellano.
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