Más denuncias por la represión

Mario Cayún, de 23 años, aseguró haber sido golpeado por efectivos policiales el viernes de la semana pasada en un centro comercial de Bariloche. Sufrió una fractura en el brazo.
Bariloche > Con el transcurso de los días aparecen nuevas denuncias a raíz de la represión policial, que causó tres muertes y decenas de lesionados en esta ciudad.

Mario Cayún, de 23 años, denunció que fue golpeado por efectivos policiales en un shopping de esta ciudad. Afirmó que los policías que lo interceptaron le fracturaron un brazo y que recibió amenazas de muerte si denunciaba lo que le había pasado. “Me salvó que era hijo de un policía”, afirmó el joven en medios locales.

El maltrato policial que sufrió ocurrió el viernes de la semana pasada, cuando grupos de jóvenes y adolescentes habían protagonizado desmanes en el centro de Bariloche en repudio a las muertes de Diego Bonnefoi, de 15 años, Nicolás Carrasco, de 16, y Sergio Cárdenas, de 29.

Bonnefoi murió por un disparo que efectuó el cabo Sergio Colombil, quien fue procesado, con prisión preventiva, por el juez a cargo de la investigación Martín Lozada.

El magistrado le imputó el homicidio con alevosía del adolescente, quien recibió un disparo en la cabeza y por la espalda, cuando el cabo lo perseguía en la madrugada del jueves 17 por un presunto hurto.

Tras el homicido de Diego, sus familiares y amigos atacaron la Comisaría 28, ubicada frente a la vivienda de la familia Bonnefoi.

Efectivos policiales y de BORA reprimieron con perdigones de goma y gases lacrimógenos. Durante esos choques, murieron Carrasco y Cárdenas, quienes recibieron impactos de goma y de armas de fuego, según denunciaron sus familiares.

Los enfrentamientos entre jóvenes y policías continuaron el viernes 18 y se trasladaron hasta el centro. Cuando los jóvenes huían, ocurrió la detención de Cayún.

Comentó que había pasado a comprar a un supermercado y luego ingresó al baño del Shopping Onelli. Cuando salió fue detenido por policías, quienes lo golpearon hasta quebrarle un brazo. “Yo no participé de ninguna marcha”, aseguró Cayún.

Dijo que fue trasladado a la Comisaría Segunda, en el Centro Cívico, donde estuvo en una celda con su brazo quebrado, sin abrigo ni zapatillas. Sostuvo que estuvo detenido desde las 17 hasta las 22, cuando el juez Lozada se lo llevó al hospital zonal.

Por otra parte, la convocatoria por la seguridad y a favor de la Policía fracasó anoche. Los organizadores habían anunciado una marcha a las 20 en el Centro Cívico, pero nadie concurrió.

La protesta por seguridad y en respaldo de la Policía que había convocado el lunes a cerca de 4000 personas, perdió fuerza en la semana.

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