Denunciaron una "limpieza" de archivos que implicarían al dueño de Ledesma

Los querellantes en la causa por la desaparición del ex intendente de la localidad de Ledesma Luis Aredez, que llevará a Carlos Pedro Blaquier (dueño de la empresa Ledesma) a declarar como imputado esta semana, reclamaron a la justicia que adopte las medidas necesarias para evitar la destrucción de posibles pruebas que vinculen a las autoridades del Ingenio Ledesma con la dictadura.
13/05/2012 10:41 PM | Los querellantes en la causa por la desaparición del ex intendente de la localidad de Ledesma Luis Aredez, que llevará a Carlos Pedro Blaquier (dueño de la empresa Ledesma) a declarar como imputado esta semana, reclamaron a la justicia que adopte las medidas necesarias para evitar la destrucción de posibles pruebas que vinculen a las autoridades del Ingenio Ledesma con la dictadura. Es que, según indicó el diario Tiempo Argentino, en las madrugadas de los últimos cuatro días, entre el miércoles pasado y el último sábado, varios testigos denunciaron que vieron cómo personal del Ingenio Ledesma se movilizó en camionetas de la empresa y sacó material en cajas de cartón, azules y color madera, de por lo menos cinco dependencias que la planta tiene en Jujuy.

El miércoles y jueves pasados, entre las 0.00 y las 4 de la mañana, el lugar elegido para los operativos fue La Rosadita, residencia principal que la familia Blaquier tiene dentro del Ingenio, en la esquina de Arrieta y Paulina, del llamado Barrio Ledesma. Testigos presenciales del operativo señalaron que los empleados se trasladaron en camionetas Ford Ranger doble cabina, y en otras con carrocería cubierta, tipo Traffic, sin identificación. Cargaron los vehículos con bultos, presumiblemente con documentación de la empresa. En ese punto, y desde hace varios años, se encuentra ubicado uno de los archivos administrativos y contables más importantes de la planta. Se trata de varios ambientes que forman parte de una construcción emblemática, que la familia Blaquier utiliza como residencia principal.

"El lugar está pegado a lo que los lugareños llaman 'Vieja Lechería' y que hoy funciona como sector encargado de repartir leche en polvo a los operarios", dijo a Tiempo Argentino una fuente que vio el operativo.

Además de las cajas, los testigos vieron carpetas, folios, biblioratos y bolsas, aunque fue imposible distinguir su contenido.

Comentá la nota