Los querellantes en la causa por la desaparición del ex intendente de la localidad de Ledesma Luis Aredez, que llevará a Carlos Pedro Blaquier (dueño de la empresa Ledesma) a declarar como imputado esta semana, reclamaron a la justicia que adopte las medidas necesarias para evitar la destrucción de posibles pruebas que vinculen a las autoridades del Ingenio Ledesma con la dictadura.
El miércoles y jueves pasados, entre las 0.00 y las 4 de la mañana, el lugar elegido para los operativos fue La Rosadita, residencia principal que la familia Blaquier tiene dentro del Ingenio, en la esquina de Arrieta y Paulina, del llamado Barrio Ledesma. Testigos presenciales del operativo señalaron que los empleados se trasladaron en camionetas Ford Ranger doble cabina, y en otras con carrocería cubierta, tipo Traffic, sin identificación. Cargaron los vehículos con bultos, presumiblemente con documentación de la empresa. En ese punto, y desde hace varios años, se encuentra ubicado uno de los archivos administrativos y contables más importantes de la planta. Se trata de varios ambientes que forman parte de una construcción emblemática, que la familia Blaquier utiliza como residencia principal.
"El lugar está pegado a lo que los lugareños llaman 'Vieja Lechería' y que hoy funciona como sector encargado de repartir leche en polvo a los operarios", dijo a Tiempo Argentino una fuente que vio el operativo.
Además de las cajas, los testigos vieron carpetas, folios, biblioratos y bolsas, aunque fue imposible distinguir su contenido.


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