La denuncia penal fue radicada por un empleado del mismo organismo que los acusa de cobros indebidos para casamientos fuera de hora. Los contrayentes habrían realizado los pagos en un comercio de la ciudad.
Por esta razón, el fiscal solicitó dos allanamientos que fueron autorizados por el juez de Garantías, Mariano Martínez, los que se concretaron el lunes en las oficinas del Registro Civil y en el comercio de calle Galarza, entre Urquiza y Leguizamón, donde se dispuso el secuestro de documentación que sirviría para comprobar si realmente hubo ese tipo de maniobras.
Según se pudo establecer, la causa investiga el hecho de que contrayentes habrían abonado cifras de dinero en efectivo para tramitar su casamiento, cuyo depósito se efectuaba en el comercio, debiendo llevar al Registro el comprobante de pago previo para culminar el trámite, trascendiendo que en el comercio de encontró una cuenta a nombre del “Ministerio de Gobierno- Registro Civil y Cap.”, abierta al menos desde el año 2009.
De acuerdo a lo trascendido, los interesados en tramitar el casamiento debían depositar 450 pesos en esa cuenta del comercio y llevar el recibo al Registro, con lo que la diligencia se completaba, destacándose que al parecer ese dinero era usado para compra de muebles y elementos para las oficinas.
Durante los allanamientos se secuestraron en el Registro Civil, varias actas de matrimonio y recibos del comercio donde se hacían los depósitos, algunos de estos anexados a sus correspondientes actas matrimoniales, en tanto que en el local comercial se secuestró documentación que certificaría este tipo de movimientos en las cuentes corrientes encontradas.
Tras lo sucedido, se supo que el responsable del Registro confirmó que se tenía conocimiento de esta forma de operar y que existe una autorización escrita en Paraná, ya que lo recaudado es para la adquisición de los elementos de trabajo necesarios e indispensables para el Registro Civil.

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