“Cuando se despierte decile que ya tiene la casa”, habrían sido las palabras que el secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Octavio Gutiérrez, le manifestó telefónicamente a Fabián Reinoso, el marido de la joven que tomó la decisión de prenderse fuego al recibir la negativa de que se le entregue documentación para habitar una casa del sector norte.
El esposo de la joven comentó que mientras esperaba el horario de visita recibió el llamado de Gutiérrez, que “me pedía que le dijera a Noelia que ya tenía la casa, que todo se iba a solucionar”.
Reinoso explicó que cuando la directora de Adjudicación y Control de Viviendas, Gladys Blanca Jalile de Zurita, se presentó en la casa que la joven junto a su familia habían usurpado días previos le aseguró que “fuera al día siguiente para que le diera una documentación que avalara que podía permanecer. Noelia fue, pero le pidió que volviera por la tarde a las 17. Por este motivo concurrió nuevamente pero ya no la quiso atender. Al día siguiente volvió a insistir, y fue cuando le dijo que no podía entregarle ninguna documentación y entonces ella tomó la decisión de quemarse”.
Estas circunstancias fueron las que obligaron a Reinoso a radicar la denuncia contra la funcionaria en la Unidad Judicial Nº 3, y que ahora tiene trámite en la Fiscalía de Instrucción en feria, a cargo de Marcelo Sago.
Ayer a la mañana, al Hospital llegó el director de Investigaciones y Proyectos, Ernesto Contreras, junto a una empleada, para solicitar información acerca del estado de salud de la joven. Esto motivó la reacción de los familiares, quienes les exigieron que se fueran en medio de gritos y empujones.
Reinoso comentó que la real adjudicataria de esa casa sería una empleada del Poder Judicial, que en reiteradas oportunidades concurrió a la casa (la Nº 41 del barrio) en un auto de alta gama, con la intención de hacer el cerramiento perimetral para luego alquilarla.

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