Vecinos residentes sobre la avenida Lisandro de la Torre al 3.300, del barrio Isidro Quiroga denunciaron públicamente lo que consideraron una violenta represión policial por parte de cuatro integrantes del Grupo de Infantería, que dicen arremetieron con las balas de postas de goma.
Los hechos acontecieron pasadas las 23:30 del viernes según manifiestan, cuando el móvil de Infantería con el chofer y cuatro integrantes que al parecer se acercaron a un joven que se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas en la vía pública y cuando se acercaban los policías salió corriendo para esconderse en el domicilio de la familia Gauna, en Lisandro de La Torre 3.327 casi Juana Azurduy. “Están muy sacados los policías, están tirando con sus escopetas con postas de goma para todos lados, acá hay chicos, Por qué no vienen a ver como dejaron el frente de mi casa?, yo no tuve nada que ver en el hecho que pasó ayer cuando golpearon a dos policías pero igual nos están tirando con todo!!!” imploraba telefónicamente la noche del viernes quien ante un cronista de este diario se identificó como Lucas Gauna, y hacía referencia a un hecho de violencia ocurrido la tarde del jueves donde un agente policial que patrullaba la cuadra fue brutalmente golpeado por supuestos integrantes de su familia y también resultara golpeado un segundo efectivo policial de la Seccional Quinta.
“Me tuve que poner el uniforme y gritarles que estaban tirando contra la casa de otro policía, pero igual siguieron tirando y amenazando”
Paulo Roberto Becerra tiene 27 años recién cumplidos y es agente policial que presta servicios en la Seccional Cuarta y -según comentó en visita a esta redacción-, la noche del viernes se encontraba en su domicilio de Lisandro de la Torre 3.375 y cuenta que a eso de las 23:40 encontrándose con su esposa, su hijos de 2 y 7 años y su madre Delia Isabel Marincovich (49) escucharon detonaciones y salieron a ver que sucedía; cuando directamente les dispararon con las balas de goma.
“Sabemos que esas escopetas hay que apuntarlas a las piernas pero acá directamente apuntaban al cuerpo, yo les gritaba que también era policía y me insultaban y amenazaban, tuve que ponerme el uniforme para que entendieran, pero me gritaban que no andaba de servicio y que me deje de joder; estaba, muy sacados, después ni en la Comisaría Cuarta donde trabajo ni en la Quinta querían recibirme la denuncia, pero insistí y me hicieron una exposición, pero no me quieren reconocer la ART, ya que en el Hospital no quisieron extenderme un certificado médico”, señalaba Becerra que dice tener a varios vecinos de la cuadra como testigos del violento incidente.
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