Denuncian que supuestos dueños sacan madera de un lote fiscal

Caciques de las comunidades que habitan en el lote fiscal Nº 51, en Rivadavia Banda Sur, denunciaron que hay personas que se han presentado en la zona como supuestos compradores de algunas tierras que están dentro del fiscal, corrieron los límites, hicieron picadas para el ingreso y egreso de camiones y están sacando madera de algarrobo y palo santo.
En la denuncia los caciques no dejaron fuera de esta situación, que entendieron irregular, al intendente Leopoldo Cuenca, en tanto entienden que el funcionario "está prendido con los funcionarios y toda gente blanca y no nos quiere escuchar ni hacer justicia en nada", dice una nota

A pesar que existe una denuncia desde el 22 de septiembre pasado por este tema (aclarando que hay muchas otras que ya han sido radicadas), no hubo ninguna acción que se haya concretado a fin de paralizar esta extracción.

En la denuncia hacen constar que el cacique Gabriel Acosta de la comunidad Wichí del paraje Santa Rosa, denunciaba que a esa fecha, una semana atrás integrantes de la comunidad vieron a personas desconocidas deslindando y talando árboles, al momento que se hizo presente en una camioneta 4x4 Horacio Torres junto a un ingeniero agrimensor y dos peones que portaban herramientas para continuar con los deslintes y la extracción de madera. Torres, sostiene la denuncia, decía ser el dueño.

En aquel momento el cacique había solicitado que se detengan los trabajos hasta tanto el supuesto titular presente pruebas de la propiedad de las tierras, al momento de elevar la vigencia de la Ley 26.160 de propiedad indígena.

Aunque la Policía fue hasta el lugar, sostuvieron que no hizo más nada y los trabajaos de deslinde siguen adelante.

Corrimiento de límites

En una nota que pre-veían presentar ayer ante distintas entidades del Gobierno, los caciques relataron sus padecimientos no sólo por sus tierras, sino por los problemas que acaecen en distintas situaciones y que hace mucho que vienen sucediendo.

Indicaron en el primer punto que preocupa que se estén corriendo los mojones entre treinta y cincuenta metros. Hablan de la falta de agua corriente y la necesidad de tener como fuente de este líquido a los madrejones, la falta de trabajo, los suicidios entre jóvenes y su falta de expectativa en la zona, la discriminación en la Salud, los engaños recurrentes a la comunidad, y la falta de coincidencia entre los planes de viviendas que les debían entregar, y lo que terminaron entregándoles.

Vilte denunció además que en el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas (IPPIS), a los mismos caciques los hacen firmar la entrega de la totalidad de dinero para los pasajes, cuando la entrega de dinero es mucho menor a la declarada, además de darles sólo un vale de comida cada dos personas cuando vienen a Salta.

Al terminar la nota, los caciques sostuvieron la necesidad de la ayuda de las autoridades, en tanto temen que por esta denuncia, puedan tener como respuesta las represalias por parte de Cuenca.

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