El hecho comenzó como un atentado, y a raíz de la investigación posterior se pudo establecer que se trataría de un profesor de 40 años obsesionado con una menor de 13, con quien habría mantenido una relación amorosa que terminó mal.
Tal como Crónica lo informara en forma exclusiva en la edición del martes 9 del corriente, en el barrio Standard Norte en un domicilio ubicado sobre la calle Alte. Irízar, en la madrugada de ese mismo martes se produjo un atentado contra la vivienda. Personas desconocidas arrojaron una bomba molotov, que entró por el dormitorio de una menor de 13 años y cayó directamente sobre su cama iniciándose un incendio.
Fue el padre de la nena quien la sacó de la cama en llamas, aunque ya la menor había sido alcanzada por el fuego presentando quemaduras de tipo A y B en el rostro, manos y torso.
Inmediatamente se inició una investigación que no arrojó demasiados resultados, ya que no se pudo ligar el atentado ni con enemigos de la familia, ni sindicalistas, ni vecinos airados.
Cuando todo hacía pensar que el hecho quedaba en la nada, sorpresivamente el padre de la menor se presentó en la Comisaría de Km. 8 donde había radicado la denuncia por el atentado, con el celular de la nena. En una corazonada, el padre de la menor había revisado los mensajes de su celular y para su sorpresa se encontró con mensajes muy subidos de tono, de tipo amoroso que alguien le hacía. En ellos se dejaba entrever también una amenaza velada, ya que el individuo le decía “yo puedo protegerte, por qué no me contestás el teléfono” y le daba a entender que si lo dejaba podía pasarle “alguna cosa”.
Lo que se supo a través del celular y el facebook
Según lo que informara el comisario inspector Alejandro Pulley, que recibió la denuncia, a partir de allí comenzaron una investigación del número del que provenían los mensajes y aparentemente se correspondería con el de un profesor de la escuela a la que concurre la menor.
Paralelamente, los investigadores entraron al facebook de la nena y comenzaron a encontrar mensajes que el profesor colgaba en el muro de la nena.
En este punto y con todos estos datos corroborados, se pudo establecer la identidad del docente que enseñaría en una escuela de Km. 8. Según lo informado por Pulley, todas las actuaciones en torno a esta investigación fueron remitidas al Ministerio Público Fiscal, recayendo la misma en el fiscal general Julio Argentino Puentes.
Cabe mencionar que si bien el hecho se investiga como “corrupción de menores”, en principio nació como un atentado a raíz de las lesiones graves por quemadura que presenta la menor. Todo hace sospechar que el implicado conocía muchos detalles de la víctima, como la disposición de la cama de la nena al lado de la ventana, para arrojar la molotov en ese lugar en particular.
Se espera que en las próximas horas la justicia tome alguna medida al respecto.
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