Otro caso de apremios ilegales y vejaciones por parte de policías, ha sido denunciado este miércoles en la Fiscalía Penal de Esquel que abrió una investigación ante denuncias de al menos tres menores que estuvieron demorados en la Comisaría segunda de la ciudad cordillerana.
"En caso de que se establezcan responsabilidades se actúa en consecuencia" es lo que manifestó el segundo Jefe de la Unidad Regional Fabián Vargas tras ser consultado por periodistas de un programa matutino de "FM Esquel" respecto a la denuncia presentada por los padres de menores que habrían sido golpeados por efectivos policiales que prestan servicios en la comisaría Segunda.
El Comisario Vargas contó que "en la madrugada del lunes (10 del cte. mes) personal de la Seccional Segunda interceptó a un grupo de jóvenes, la mayoría menores de edad y una mayor que al ser identificados detectan que llevaban un arma de fuego" por lo cual, "y respetando todas las normas procesales penales y con conocimiento de la Fiscalía de turno, se procede al labrado de las actas correspondientes teniendo en cuenta que se trataba de un arma de fuego cuya persona que la llevaba no tenía la autorización para portarla" por lo que se procede a la demora del grupo (de unas seis personas) y los menores son entregados a sus padres.
"Los obligaron a decir que eran gay y que los iban a hacer violar"
"Los detuvieron en la calle A. P. Justo, los esposaron y llamaron a la comisaría para avisar que iban para allá. Cuando llegaron estaban todos encapuchados y los comenzaron a golpear" además de que los obligaron a decir "que eran gays y que los iban a hacer violar por los violadores que están detenidos en la dependencia esa". Declararon familiares de los menores a los colegas radiales de Esquel
Aparte de esto, "les hicieron sacar la ropa, todos desnudos y le pusieron desodorante en la cola de los chicos" agregando que aparentemente fueron demorados porque el mayor que iba con ellos tenían un arma de fuego.
Paola, una de las hermanas de los menores involucrados, dijo que hicieron ingresar aparentemente al lugar donde estaban demorados los chicos a alguien que los policías "le llamaban violín y le decían "¿cuál querés, el de 16 o el de 17?" y le decían que el de 16 estaba más tiernito".
En otros párrafos de la denuncia pública que investiga la Fiscalía, la hermana de uno de los menores agrega "y cuando entré mis hermanos estaba todos estropeados y vuelvo a decirle por qué les habían pegado pero me dijo que ellos no les habían hecho nada y que habían sido los policías del Comando".
Vilma, la madre de uno de los menores, dijo que su hijo tiene "la cabeza y el estómago hinchados porque no dejaron evidencias y psicológicamente están asustados" y fue amenazado, no solamente él sino un hermano que ni siquiera estaba detenido. "Queremos saber qué es lo que va a hacer la Justicia con esa gente porque los policías que tenemos para que nos cuiden, que clase de personas son" se preguntó, además de añadir que "una persona normal no puede hacer eso. ¿Vamos a recibir a los chicos muertos o reventados?".
Comentá la nota