Según precisaron los trabajadores, cumple un rol fundamental en la recuperación de casi un millar de pacientes. El espacio, dijeron, está en evidente deterioro. Sostienen que debe licitarse nuevamente la caldera que quedó chica. Fue construida hace sólo tres años.
María Angélica Bustamante, es delegada dentro del Inareps. Dijo que el reclamo fue planteado el pasado viernes a la directoral del lugar, Nora Tognetti, ante la llegada al Instituto de arquitectos de Buenos Aires. Le consultaron a qué venían los profesionales y qué posibilidades había de que la pileta volviera a funcionar.
La respuesta fue que se debía volver a licitar la caldera.
La obra –proyectada hace más de quince años por el doctor Orozco, quien falleció en el 2004 sin poder vivenciar su inauguración- se concretó hace tres años. Sin embargo, señaló Bustamante, “tiene un deterioro como si se hubiera construido hace 10 años”.
“Los caños están oxidados, lo que quiere decir que los materiales usados seguramente fueron los mismos por los cuales se ha pagado. Ahora nos encontramos con que los pacientes no pueden concurrir”, detalló. Por la mañana concurren cerca de 650 personas, por la tarde se suman unas 200 y además concurre, por convenio, medio centenar de pacientes de otras organizaciones, como Cosechando Tiempo.
“La pileta no está en funcionamiento. Nos dicen que aproximadamente va a tardar dos meses. Los pacientes llaman a los medios de comunicación. Nosotros le pedimos a la directora que salga con un comunicado para explicar cuál era la situación”, mencionó Bustamante en declaraciones a FM Residencias.
“El ciudadano tiene el derecho a saber en qué se gasta el dinero y si ha sido bien gastado, si la obra estuvo bien hecha”, remarcó la delegada de los trabajadores. Dijo que además de luchar continuamente por su salario –que ronda los dos mil pesos y los impulsa a tomar medidas como el corte de la ruta 88-, los trabajadores buscan el bienestar de los pacientes. “Sentimos que los pacientes son parte nuestra”, señaló. “Este es un lugar nacional y tenemos que cuidarlo. Esto lo estamos pagando todos, con nuestros impuestos”, determinó.
Para quienes acuden al Inareps, mencionó Bustamante, la pileta “es totalmente importante, te diría que es un 50% de la rehabilitación”. Sin la posibilidad de utilizarla, apuntó, “se están entumeciendo, endureciendo”. “Las piletas privadas son muy caras y esto es totalmente gratuito. Queremos que se solucione urgentemente esta situación”, reclamó la trabajadora.
El Inareps se inserta en el sistema nacional de salud para cubrir el sur argentino en rehabilitación. Actúa como receptor de la alta complejidad y son comunes las derivaciones desde la Patagonia o de la zona de La Pampa, Cuyo y del sur de Buenos Aires. Además de Mar del Plata y su zona de influencia. Los pacientes que acuden han sufrido lesiones medulares severas, secuelas de traumatismos encefalocraneanos, amputaciones, artritis reumatoideas, secuelas de accidentes de tránsito, secuelas postquirúrgicas, secuelas de Accidente Cerebro Vascular, mielomeningocele, secuelas de poliomielitis, esclerosis múltiple, entre otras.
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