Ahora las picadas se mudaron a la zona sur de la ciudad, según denunciaron vecinos de bulevar Oroño y Lamadrid a la Dirección de Tránsito municipal, que durante la noche del miércoles...
Las carreras clandestinas de autos y motos tuvieron a la avenida de la Costa (zona norte de la ciudad), como uno de sus principales escenarios.
Pero el incremento de los controles con la llegada del verano y la instalación de cámaras de seguridad en ese sector hicieron que buscaran otros espacios. Y, según la denuncia de los vecinos, el destino es la zona sur rosarina.
"Recibimos varias denuncias de vecinos que se están organizando picadas en Oroño y Lamadrid durante algunos días de semana", señaló el director de Tránsito, que detalló: "Dicen que empiezan a juntarse cerca de las 22 y a correr a la medianoche".
En función de ese dato, agentes de Tránsito, acompañados por la GUM y la policía, llevaron adelante el miércoles a la noche un operativo preventivo en ese sector del distrito sur.
"Que sea preventivo significa que instalar personal antes de que se produzca una convocatoria de este tipo. Lo que hicimos en el lugar es controlar la documentación de los vehículos", detalló Fabro.
El operativo terminó con seis autos y seis motos remitidas al corralón por falta de papeles, a lo que se sumó un incidente con la conductora de una moto que, frente a la pérdida del vehículo, agredió verbal y físicamente a los agentes de la GUM que realizaban la verificación de los papeles. El hecho concluyó en la comisaría y con la conductora demorada.
En septiembre pasado, antes del avance de la videovigilancia, la avenida de la Costa había vuelto a convertirse en pista de carreras, con platea incluida. Una noche las autoridades llegaron en plena carrera ilegal y los participantes se dispersaron, mientras que en la última intervención hubo un operativo cerrojo disuasorio antes de que comenzaran la las picadas.
La convocatoria a esos encuentros se realiza vía redes sociales o teléfonos celulares. Y, en el caso de la avenida de la Costa, llegaban a sumar amplias plateas alrededor de la traza, por donde además continuaba circulando el tránsito vehicular habitual de la zona.
En lo que va del año, la Dirección de Tránsito ya envió al corralón 5.700 motos, en la mayoría de los casos por irregularidades detectadas tanto en controles preventivos como en operativos realizados cuando las picadas ya habían comenzado.
En tanto, y sólo durante octubre, 286 autos terminaron en el predio municipal. Según detalló Fabro, muchos por falta de papeles y otros tantos por estar estacionados en lugares no permitidos.
Frente a la llegada del verano, Fabro adelantó que "se reforzará la fiscalización, tanto de las condiciones y papeles de los vehículos como del espacio público para impedir, como ocurre asiduamente, que los autos terminen estacionados en los espacios verdes".
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