Denuncian una maniobra para robar documentación sensible de Madres

Son dos empleados de seguridad. Contaron que apenas estalló el escándalo Pablo Schoklender y sus allegados se llevaron carpetas y computadoras, y que manipularon las cámaras de seguridad. Hay videos que probarían la maniobra.
Desde que estalló el escándalo en la Fundación Madres de Plaza de Mayo se habló de una maniobra de "limpieza". Incluso se habló de un blindado, que luego apareció casi abandonado en la fábrica de panales. Es que pasaron muchas horas hasta el primer allanamiento. En el medio, nadie puso en resguardo documentación sensible. Desde entonces, distintas fuentes aseguran que las cámaras de seguridad registraron la maniobra. Hay una pericia que podría echar luz sobre ese punto y se viene postergando sistemáticamente. Pero ahora dos testigos clave denuncian en detalle cómo fueron aquellas horas. Se trata de empleados de seguridad de la Fundación que fueron testigos de las maniobras. Clarín accedió a su declaración, que complica la situación del menor de los Schoklender y de sus allegados.

Su relato se remite a la noche del 3 de junio, cuando ya había estallado públicamente el escándalo y se había ido de la Fundación Sergio Schoklender. Cristian Barboza, uno de los empleados de seguridad del turno noche, denunció ante el juez Oyarbide que Pablo Schoklender se llevó CPUs y una notebook. De la maniobra participaron el contador Fabián Blajterman y Javier Berois, ambos de su extrema confianza. Los movimientos de aquella noche quedaron registrados en los libros de la Fundación. Los tres ingresaron a las oficinas de Sueños Compartidos, conocida como "La Farmacia", a las 20.15.

También se habrían llevado documentación. "Tuvieron una reunión en la oficina de compras y después otra reunión en contaduría, que era abajo (...). Pablo en sus manos no tenía nada. La persona que retira las cosas es Javier Berois, que como la oficina de contaduría estaba en el subsuelo, era la persona que subía y bajaba al hall con carpetas en una mochila", relató otro empleado de seguridad que estaba de guardia aquella noche, Angel Ferrufino.

Dio más detalles. "Lo hizo en un tiempo espaciado. Esas carpetas las dejó en las oficinas que se alquilaban al lado de la farmacia, en donde ellos tenían unas oficinas. Parte de la esa documentación se la llevaron (luego) en un vehículo".

Según su relato, Berois ingresaba con la mochila vacía y salía con varias carpetas en su interior. El movimiento lo repitió tres o cuatro veces. "Creo que una o dos cajas han retirado", completó Ferrufino. Consultado durante su indagatoria, confirmó que también se llevaron "un gabinete de CPU negro y una notebook".

Finalmente, Pablo se retiró del lugar a las 23.50. Cinco minutos después dejaron el edificio las otras dos personas.

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