Denuncian “inoperancia” e “ineficiencia” en los Bomberos Voluntarios

La sucesión en la comandancia, tras la muerte del histórico jefe de los bomberos Abel Giuliani, hizo estallar una interna tapada por años. El último oficial en tomar el mando es ahora acusado por sus ex compañeros de autorizar la presencia de cadetes en los operativos y de no evitar que una autobomba se prendiera fuego.
La interna que despertó la extinción física del comandante Abel ‘Minino’ Giuliani en los Bomberos Voluntarios de Esteban Echeverría, estalló esta semana, con denuncias hacia la dirigencia actual por parte de un grupo de oficiales del cuerpo que aseguran que hay “inoperancia” e “ineficiencia” en la fuerza de salvataje.

Se trata de media docena de voluntarios, con más de 25 años de actividad y encabezados por Daniel Casinelli, Marcelo Ramírez y Pablo Mandolini, que denunciaron a LA TERCERA que durante una serie de operativos cinco cadetes sufrieron principio de asfixia y una autobomba se incendió y quedó inutilizada casi en un 80 por ciento. Asimismo, calificaron como “negligente” la participación en extinciones de incendios de dos aspirantes cuando aún no habían cumplido la mayoría de edad, lo que fue denunciado ante la Justicia el 7 de febrero de 2011, a pedido de los padres de los cadetes, ya que contraría el estatuto de la institución y el reglamento de Bomberos Voluntarios provincial.

Cuando el nuevo jefe fue nombrado, en julio de 2010, el grupo de denunciantes habría sido apartado por las desavenencias con su modo de dirigir, como deja constancia en una exposición judicial que radicó Casinelli en los tribunales de Lomas de Zamora, a raíz de un acto “intimidatorio” durante la formalización del nombramiento en el cuartel de 9 de Abril.

Los tres socorristas relataron a este periódico que los cuarteles de Monte Grande, Canning y 9 de Abril, se encuentran “prácticamente inoperativos” por la falta de personal con experiencia, a excepción de tres oficiales que se dividen en sus puestos para cubrir esas necesidades. Esa carencia humana instó a que el último 4 de enero saliera una dotación “con un sólo oficial” a apagar un pastizal que ardía en Canning. Allí, un descuido habría llevado a que el 80 por ciento del móvil 34 resultara incendiado.

Originado por la misma causa, según denuncian los bomberos, el 16 de noviembre, en el parque industrial de Luis Guillón, cinco colegas sufrieron principio de asfixia y debieron tratados en el policlínico local, a raíz de la “inoperancia del comandante Pérez”, acusan. Ese operativo “estuvo mal, se asfixiaron cinco pibes y Pérez dice que fue porque hizo mucho calor. La realidad es que no tenía gente, y él se tenía que encargar pero no estuvo ahí. Puede decir que juntó 25 bomberos, pero es mentira, fueron todos cadetes”, puntualizaron.

La interna

Los denunciantes forman parte del grupo de mayor confianza de Giuliani, la figura que contenía a todo el grupo, incluyéndolo a Pérez, según reconocen. Con su muerte, la línea sucesoria recayó sobre Valentín Ploszaj, actual subdirector de Tránsito del municipio, que perduró en el cargo de jefe de los bomberos apenas unos meses, cuando fue sucedido por Ramírez.

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