Agentes penitenciarios que trabajan en la cárcel de máxima seguridad revelan las pésimas condiciones laborales en las que se encuentran y en las que conviven con los presos. Las fotos lo dicen todo: hay basura acumulada, roedores, moscas, residuos cloacales y enfermedades latentes. No se explican “cómo evitan las inspecciones” y denuncian que la unidad “no está en condiciones de seguir funcionando”.
A través de un grupo creado en la red social Facebook, el tema ya comenzó a circular y a levantar polémica en los círculos más cerrados vinculados a la poderosa institución.
El espacio virtual contiene impactantes imágenes del interior del Penal y graves denuncias sobre la situación actual de la conocida unidad carcelaria hechas en forma anónima para evitar fuertes represalias.
Se exponen ahí mismo los motivos que llevaron a uno o varios agentes a manifestarse por primera vez tan elocuentemente. Algunos eran imaginables, otros no.
En una especie de sinopsis del grupo cuestionan “qué lejos está de serlo, o mejor sería decir cuánto hace que dejó de serlo. Mas que una unidad penitenciaria es un basural, que no cumple con ninguna norma de seguridad e higiene ni ambientales”.
Y también denuncian: “De los derechos humanos ni hablar, el interno vive como una rata y el agente o guardia peor. Trabajamos en las peores condiciones, corremos riesgos constantemente, no sólo de ser agredidos por los internos, sino que estamos expuestos a contraer enfermedades: sida y tuberculosis encabezan, hepatitis, hantavirus (debido a la gran presencia de roedores), bubónica, cólera, gripe A, dengue, etc...”.
Por último, no se explican “cómo hacen para evitar las inspecciones, no se sabe, pero hay mucho dinero de por medio” y aseguran “es una Unidad que no está en condiciones para seguir funcionando ni albergando internos... Muy pero muy cerca de la clausura” rematan.
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