El denunciante revela las supuestas maniobras de los hermanos bonaerenses para desalojar a puesteros del oeste. También acusa a los abogados que asesoran a los De Franco como “cómplices”. El caso está en manos del fiscal Fernando Rivarola
La maniobra consistió en realizar trámites ante la Dirección de Catastro y de la Propiedad Inmueble para que sean declarados poseedores de un predio que el padre de Simplicio, Pedro Albornoz, ocupó desde el año 1930.
Uno de los testigos del caso es el ex director de Catastro, Marcelo Paloma. Albornoz fue aceptado como querellante en la causa por el juez Daniel Ralli. Pero ahora el caso está en manos del fiscal Fernando Rivarola.
Los denunciados son Antonio Santiago De Franco, Oscar Alberto De Franco y Fernando Alfredo De Franco, domiciliados en Lomas de Zamora. Simplicio Albornoz relató que “desde el año 1930, mi padre, Pedro Albornoz, vivía en la fracción de campo denominada “Puesto Albornoz”, “Puesto La Amistad” y “Puesto Passo del Noque”. Ese lugar estaba ubicado en el lote 6, fracción D, sección XIX del departamento de Limay Mahuida, según lo asentado en el mapa del Ministerio de Hacienda y Finanzas, Dirección General de Catastro.
Explicó que “el suscripto nació el 2 de julio de 1939 en ese lugar. Y asentaron que mi padre vivía en el lote 15 letra ‘C’”. Su padre lo inscribió el 1º de octubre de ese año.
Agrega otros antecedentes: la anotación en la libreta militar. “En marzo de 1947, el juez de Paz de la localidad de Limay Mahuida extiende una constancia del acta de nacimiento y dice que nací en esa jurisdicción”, agrega.
En el año 1974, un funcionario policial extiende un certificado de domicilio donde dice que vivo en el Parque “El Paso Noque”, de Limay Mahuida”, afirma Albornoz.
Señala que “en el año 2005 se confecciona, dentro de las prescripciones legales, una mensura a nombre de mi padre Pedro Albornoz en calidad de ocupante, realizado por agrimensor matriculado. El original se encuentra archivado en la Dirección General de Catastro”.
Precisa que, desde el año 1930, Albornoz padre ocupó el lugar “con ánimo de dueño”. Por eso construyó viviendas y corrales para animales.
Los De Franco
Simplicio Albornoz señala que de los hermanos De Franco “existen constancias en el Registro de la Propiedad Inmueble de la provincia de una nómina grande de predios rurales que poseen los imputados De Franco”.
“Asimismo, son conocidos en el ámbito de los tribunales civiles los hermanos De Franco, justamente como actores de los reclamos que siempre tienen como fondo la obtención de predios rurales por los cuales iniciara distintas acciones para lograr el reconocimiento de la posesión y/o propiedad de los mismos”, señala Albornoz.
Y denuncia: “Se aprecia en los hermanos De Franco una obstinada intención de ir incrementando la propiedad de las tierras del Oeste de La Pampa, siendo de gran importancia la cantidad de hectáreas que los mismos poseen en ambas márgenes del río Salado o Chadileuvú, lo que van logrando progresivamente, por distintos medios y con resultados no favorables a quienes ocupan dichas tierras desde toda la vida”.
Albornoz denuncia que los De Franco le hicieron firmar un convenio de desocupación en relación a 10.000 hectáreas del lote 6, fracción D y sección XIX. Precisa que, a raíz de las presentaciones de los De Franco en el Ministerio de Gobierno y Justicia, se dispone la realización de un expediente respecto de la situación dominial a “fin de constatar la real situación de un predio, Parcela 1 lote 3, fracción D, sección XIX, de Limay Mahuida, constatándose una realidad totalmente diferente de la documental que los hermanos De Franco presentaron ante el Registro de la Propiedad Inmueble y luego ante los distintos juzgados donde tramitan causas civiles”.
El denunciante afirma que “de las constancias que se arrimaran a la causa ha de surgir en forma clara y precisa que han sido encartados, quienes digitaron la realización de las diligencias tendientes a generar un beneficio a su favor, contando con el nada despreciable asesoramiento de algunos agrimensores y profesionales del derecho de abogar con clara intención dolosa (llámeselos cómplices y/o encubridores)”.
Afirma que la documentación aportada por los De Franco en la Dirección de Catastro contiene datos falsos ya que se omite consignar las mejoras de los predios y los accidentes geográficos.
Describe que la supuesta maniobra de los De Franco consistió en que “realizaron trámites ante los registros respectivos para, en base a datos falsos, lograr su inscripción como poseedores y posteriormente a los juzgados civiles con pretensión de obtener la posesión veinteañal o la reivindicación, argumentando haberlo poseído en forma total, pública y pacífica, y ocupando el predio y realizando actos de posesión que nunca se llevaron a cabo, lo que demuestra el ardid de sus conductas”, señala Albornoz.
También mencionan que aparecen actas realizadas en el Juzgado de Paz de Limay Mahuida donde aparecen personas “que no saben leer ni escribir”, dando datos “falsos”.
Albornoz dijo que fue víctima de una maniobra de los De Franco. “Un día aparece ‘gente de afuera’ con muchos papeles, donde aparentemente les traen soluciones para sus vidas, con diferencias abismales de instrucción, y se topan con el suscripto que nací y me crié y siempre viví en el mismo predio rural sin tener la menor idea de la habilidad mental de los hombres que viven en las grandes ciudades, que aparecen no para salvarnos sino para quitarnos lo poco que tenemos para subsistir”, afirma. Y añade que “nuestro placer ha consistido en el vivir y querer a los animales a los que en verdad amamos”.
El denunciante acusa a los De Franco del delito de “estafa procesal”, ya que con el documento presentado “han engañado a los jueces civiles, haciéndoles dictar fallos con gravísimo perjuicio a los poseedores de las tierras que les han arrebatado mediante las sentencias favorables obtenidas en algunos juzgados civiles y distintas argucias y estrategias con algunas complicidades”.
Albornoz dice que, si bien no lo han desalojado, el ardid empleado fue idóneo ya que “ha comenzado la ejecución logrando ser declarado poseedor y dueño del predio rural”.
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