La Defensoría del Pueblo de la ciudad de Neuquén afirmó que utilizan un líquido incoloro cancerígeno, llamado tetracloroetileno, sin su debido tratamiento como residuo peligroso.
La preocupación tiene relación con la utilización del tetracloroetileno, un líquido incoloro cancerigeno, utilizado en el proceso de limpieza de textiles sin su debido tratamiento como residuo peligroso.
Belén López, asesora de la Defensoría del Pueblo que trabajó en una investigación que llevó seis meses de trabajo, expresó que en la Ordenanza 9.915 se menciona que los lodos o barros son calificados como residuos peligrosos y deben ser transportados y tratados por una empresa autorizada. Sin embargo, el relevamiento realizado por la Defensoría detectó que sólo una de las diez tintorerías que existen en la ciudad cumple con el procedimiento.
Detalló que esta afirmación la pueden confirmar ya que sólo uno de estos locales comerciales pudo presentar las certificaciones de las empresas encargadas de efectuar el tratamiento correspondiente. "La empresa retira los residuos líquidos correctamente envasados, y los traslada hasta Plaza Huincul, donde son tratados como corresponde. De las diez tintorerias consultadas sólo una pudo presentar la certificación, otras dijeron que almacenan en el local y otros que no generan residuos. Y cuando fueron consultados sobre la cantidad aproximada de residuos generados, solo una dio los valores, las demás o no contestaron, o afirmó producir valores bajos", comentó López.
Piden control
Andrés Rabassa, quien trabaja en los problemas ambientales de la ciudad en la Defensoría, dijo que "lo que se denota es la ausencia del municipio en la tarea de control porque no sabemos qué pasa con los residuos, no se conoce cuál es el volumen que se genera de residuos, no tenemos declaraciones y no hay controles. Además el cien por ciento de los comercios visitados declaró no ser visitado por la autoridad de aplicación".
Explicaron que según las estimaciones hechas luego del relevamiento realizado en la ciudad, por mes se producen 150 kilos, cantidad de lodo de la cual no se sabe su destino pero se puede certificar que se producen en la ciudad pero no se sabe dónde terminan. Sólo se sabe que una hace el tratamiento correcto, cuatro almacenan en el local y de la mitad se desconoce el destino.
"Desde 2003 está vigente la ordenanza y desde entonces no se controla. Esto no es en contra de las diez tintorerías que hay sino que nos preocupa la falta de control. Es necesario que quien tiene la responsabilidad de controlar lo haga, con esto solucionamos el problema. No queremos dar nombres sino queremos que el municipio intervenga", manifestó Dutto.
Otro punto que destacaron fue la falta de información exacta que se maneja en la comuna. Cuando se quiso saber cuántas tintorerías había en la capital, desde la Dirección de Comercio se declararon 20, desde la Dirección Municipal de Protección Ambiental (la autoridad de aplicación) 6 y el relevamiento en la calle dio 10, cuatro de ellas no están inscriptas en la dirección Municipal.
"No hay coordinación en los datos, no son homogeneos, los datos que brindaron no están actualizados, vas a la direccion que aportan y por ejemplo te encontrás con una florería, y hay algunas que no están desde hace ocho años", dijo López.
Más preocupaciones
Además confirmaron que el 90 por ciento de los comercios visitados carece de sistemas correctos de ventilación, "por lo cual su personal está expuesto a concentraciones variables de percloroetileno, exxsol y otros solventes, infringiendo la legislación actual".
El informe, que será presentado a los concejales, al intendente y a la Dirección de Protección Ambiental, menciona que "el 60 por ciento de los comercios declaró no poseer hojas de seguridad de los productos usados. Estas hojas constituyen un manual de manejo y cuidados fundamentales que deben ser conocidos por las personas que manipulen el producto, y el 40 por ciento de los comercios declaró no ofrecer capacitación al personal sobre seguridad laboral".
Otro punto señalado como preocupante fue que "no se aconseja la disposición de tintorerías en supermercados o lugares que expendan alimentos por el peligro de contaminación de estos con percloroetileno", explicó Rabassa.a
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