Denuncian que Edersa pierde por su abultada deuda

El sindicato de los empleados universitarios de Edersa, Apuaye, denunció ayer que la distribuidora rionegrina arrastra una deuda de 44.700.000 dólares, superior en términos relativos a la de cualquiera empresa similar del país. También sostuvo que la tarifa de la compañía, que está en pleno proceso de revisión, está dentro de la media del país.
El gremio se pronunció a través de un documento presentado por el presidente de su seccional Sur, Edgardo Echegaray.

En el balance 2009 de la empresa "puede observarse que si bien surge una ganancia operativa de 26.300.000 pesos -de un orden relativo similar al de empresas de magnitud comparable-, la exorbitante incidencia de los 'gastos financieros generados por pasivos' en concepto de intereses de los préstamos y comisiones bancarias (9.000.000 de pesos), diferencias de cambio (14.900.000) y por préstamos de sociedades relacionadas con Edersa (4.300.000), hace que se obtenga un resultado bruto negativo de 1.800.000 pesos", sostuvo el dirigente.

Explicó que la deuda de la concesionaria del servicio eléctrico de la provincia es de 170.100.000 pesos (unos 44.700.000 dólares). Edersa sólo es superada, según Echegaray, por Edenor, Edesur (ambas de Buenos Aires) y Edemsa (Mendoza) en la magnitud de su deuda, a pesar de la desproporción de sus tamaños.

"Su índice de endeudamiento (pasivo total sobre patrimonio neto) es de 2,07, mientras que las otras nueve empresas analizadas registran valores que varían entre 0,54 y 1,32", aportó otro dato que surge del balance de la compañía, que está en manos de la empresa Camuzzi Argentina SA, con sede en Luxemburgo, y de dos fondos de inversión argentinos: Paiguen y Desarrollos Gamma.

Apuaye está enfrentado con la conducción de la empresa y especialmente con su gerente general (hizo protestas hasta en la puerta del barrio cerrado donde vive), Norberto Bruno, porque no les concedió el aumento que esperaban cuando el ente regulador, EPRE, autorizó una suba salarial, la segunda por reconocimiento de mayores costos laborales, justificada en los acuerdos paritarios.

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