Tras una nueva jornada de huelga que ocasionó problemas en puertos, aeropuertos y carreteras brasileñas, la Confederación de Trabajadores Públicos Federales (Condsef), que representa a cerca de 300 mil empleados estatales, denunció al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ante el Supremo Tribunal Federal por "no respetar derechos laborales", y anunció que hará lo mismo ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
"Lo que está haciendo el gobierno es una afrenta a los trabajadores, el gobierno quiere boicotear el paro con un decreto que viola el derecho constitucional a la huelga", señaló Sergio Ronaldo da Silva, director de la Condsef. La ministra de Planificación, Miriam Belchior, en tanto, anunció que la semana próxima serán retomadas las negociaciones pero adelantó que el gobierno no puede afrontar todas las demandas salariales, en especial las de algunos sectores como los policías federales, a los que considera "muy bien pagos".
Los uniformados, mientras tanto, trabajaron a reglamento causando largas filas en aeropuertos internacionales mientras los policías camineros bloquearon carreteras para hacer requisas como forma de protesta. «
Ansa y dpa

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