Así lo manifestaron desde la ONG Marplatenses Defensores del Patrimonio arquitectónico y urbano. En una gacetilla de prensa, la entidad afirmó este martes que “a raíz del nuevo Código de Publicidad, se escucha una y otra vez en ‘noticias’ que no son más que publicidad encubierta, las palabras identidad y patrimonio.
Quien esté desprevenido o desinformado, pensará que el municipio trabaja en pos de su preservación y fortalecimiento. Sin embargo, la realidad nos demuestra lamentablemente lo contrario”. En ese sentido, se puntualizó: “Mientras en spots publicitarios financiados con recursos públicos se proclama: -‘Vamos a cambiar enormes marquesinas por toldos amigables’. Vemos nacer sobre la galería original de la Histórica Estación Norte una estructura que la invade y degrada; o que se retiran marquesinas de locales comerciales, algunos sin publicidad, que no resultaban agresivas y mucho mejoraban la situación del paseante por el centro de la ciudad los días de lluvia, dejando ahora motores de cortinas y equipos de aire acondicionados totalmente a la vista. -‘Vamos a cambiar grandes carteles por otros más pequeños’, como si antes del nuevo Código de Publicidad no hubiese existido la posibilidad de regular la cartelería en bienes patrimoniales. Esto ya estaba estipulado en la Ordenanza 10.075, por eso aplaudimos en el 2010 cuando el municipio hizo retirar la profusa cartelería que invadía el bien patrimonial de Independencia y San Martín. A pesar de esto, se vuelve a mostrar a este inmueble como objeto de una ‘acción de limpieza’ producto del nuevo código. -‘Vamos a recuperar fachadas y paisajes’. Para recuperar fachadas y paisajes, primero hay que evitar su destrucción, y hoy el municipio es el principal promotor de esa destrucción: autoriza constantemente excepciones a las normas de tejido urbano que permiten construir edificios de gran altura junto a bienes patrimoniales, como el Chalet Etcheto, Roesli, Villa Lobos, Villa Luján, Valdivia de García (Güemes y La Costa), promueve las supuestas torres de Pelli, que degradarán el paseo costero, evita dar tratamiento a proyectos que alientan la conservación de nuestros típicos chalets ‘estilo Mar del Plata’ –que día a día caen bajo la piqueta- y se niega a crear áreas de protecciones patrimonial a pesar del insistente reclamos de la ciudadanía. -‘Vamos a construir una ciudad de la que podamos estar cada vez más orgullosos’. El orgullo no sólo se siente cuando nos diferenciamos positivamente en algo ante los demás, sino también cuando recordamos el camino recorrido, y en esto cumple un papel importante el patrimonio arquitectónico y urbano, que hoy no está recibiendo el cuidado que merece”. “No comentamos esto con un espíritu ‘opositor’ al gobierno local, sí a su política de preservación patrimonial o, mejor dicho, a la falta de ella. El ordenamiento de la publicidad es algo deseable, para que no se produzcan los excesos que afean el paisaje urbano e incluso crean situaciones de riesgo, pero no creemos válido que se utilice a la misma para ocultar lo que verdaderamente está ocurriendo con algo muy sensible a la identidad de una ciudad: La sistemática destrucción y degradación de su patrimonio arquitectónico y urbano”, finaliza el comunicado.
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