Opositores cuestionan la parálisis de algunos órganos municipales. Ediles de Las Talitas dicen que no hay una sesión desde julio. En Yerba Buena y Bella Vista, entre uno y dos meses sin convocatoria.
Cada cuerpo define al inicio del período de sesiones ordinarias cada cuánto tiempo celebrará encuentros. Las resoluciones, sin embargo, no se cumplen a rajatabla.
Uno de los casos más llamativos es el de Las Talitas. Los dos concejales (de 10) opositores coincidieron en que la última reunión fue en julio. Marcos Kristal (Proyecto Popular) lamentó la situación: "no hay que ser muy lúcido para darse cuenta de que la inacción, en parte, es responsabilidad del presidente del Concejo, Carlos Najar, cuñado del intendente Luis Morghenstein". Carlos Barros (Todos por Tucumán), remarcó que sólo se reúnen cuando el Ejecutivo envía algún proyecto. Ambos presentaron notas pidiendo que se retome la actividad pero, dicen, no fueron contestadas. "Nos prometieron que esta semana habría sesión", se esperanzó Kristal.
El vicepresidente del cuerpo, Sergio Rossi (FpV) reconoció que están "demorados". Atribuyó la situación a que las comisiones deben analizar en profundidad cada expediente. "Se trabaja fuerte en las comisiones, ahora se hará una parlamentaria. Trataremos cerca de 25 proyectos, habrá calidad y cantidad", concluyó.
Durante la gestión anterior, Kristal había denunciado que el cuerpo no realizó sesiones ordinarias durante 10 meses. Inclusive, había recurrido a la Defensoría del Pueblo.
Opositores de Bella Vista y Yerba Buena efectúan críticas similares. En esos casos, afirmaron que la actividad de los cuerpos está supeditada a la voluntad del los intendentes. "Las sesiones nunca fueron regulares, pero se agudizó en los últimos meses. Hace 60 días que no hay sesión ¡Parece que no hay problemas en la ciudad!", renegó Sebastián Salazar (UCR), el único -entre 10- opositor en Bella Vista. Afirmó que hizo una presentación a la presidenta del Concejo, Cristina Romano de Espeche (esposa del intendente, Luis Espeche) para que retomen la actividad. "La gente nos paga para trabajar", reclamó ofuscado.
En la "Ciudad Jardín", el edil del bloque "Por Yerba Buena", Javier Jantus, pidió la renuncia del presidente del cuerpo, Antonio Caferro (PJ), por no convocar a los encuentros. El opositor describió que en julio deberían haberse realizado dos sesiones y hubo una; en agosto estaban previstas tres, y también se concretó una y que en septiembre no hubo sesiones. Caferro respondió a Jantus mediante una nota en la que lo insta a considerar que si no se convocó a una reunión de labor parlamentaria es porque no lo considera necesario o porque no se reunieron la cantidad de proyectos que así lo ameriten.
"Es un problema que tiene que ver con los ejecutivos. Que el oficialismo tenga mayoría automática implica que las sesiones se den cuando quiere el ejecutivo. El Concejo se mueve a merced del intendente Daniel Toledo, sólo para avalar lo que él necesita", concluyó el radical Mariano Campero.




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