La UTA denuncia millonarias pérdidas en cobro de boletos

Cruz oficializó el quiebre de relaciones con Saeta con una lluvia de denuncias sobre fallas en el sistema. Aseguran que un 10% de los pasajeros viaja sin pagar boleto por desperfectos en las boleteras de Siemens.
Cruz aseguró que el 50% de las consolas (los visores que tienen los choferes para verificar los boletos en los ómnibus) no funciona.

Según la UTA, infinidad de pasajeros viajan, indebidamente, con tarjetas estudiantiles, de abono social y discapacitados.

El secretario general de la UTA, Oscar Cruz, denunció que el sistema administrado por Saeta pierde un 10% de recaudación ($1,5 millones por mes) a causa del deficiente mantenimiento de las máquinas boleteras.

El dirigente advirtió que infinidad de pasajeros viajan a diario sin pagar boletos, a raíz de los frecuentes desperfectos que se presentan en los equipos instalados en los ómnibus por la empresa Siemens. Por esta situación, el dirigente gremial responsabilizó tanto a la firma que debe mantener en condiciones el equipamiento del sistema Red Bus, como a la sociedad salteña del transporte automotor.

Quedó así evidenciado el quiebre producido en la relación del gremio de choferes con Saeta, tras el reciente despido de cinco trabajadores del corredor 4 (Transal).

Aunque la empresa reincorporó a los trabajadores y la UTA suspendió un paro en cumplimiento a la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo hace seis días, el conflicto parece haber dejado distanciamientos cada vez más notorios.

El disparador del conflicto que agitó las aguas en el sistema de transporte público de pasajeros, fue el sustancial recorte de kilómetros que aplicó Saeta en los corredores urbanos, a partir de denuncias formuladas por la filial salteña de la UTA.

A fines de 2010, concretamente, Cruz había señalado que prestatarias privadas de los servicios que administra Saeta facturaban 240.000 kilómetros improductivos (unos $700 mil de más por mes) a raíz de diagramaciones rígidas de frecuencias y horarios que no atendían las variaciones de demanda en horas valle (las de menor ocupación de colectivos) con respecto a las horas pico (las de mayor movimiento de pasajeros).

El basamento de aquella denuncia se confirmó, desde comienzos de este año, con la drástica racionalización de kilómetros que achicó los gastos operativos de Saeta en cerca de $850 mil mensuales. En medio del conflicto del corredor 4, sin embargo, la UTA cuestionó las formas y efectos del recorte de kilómetros, en una posición que se consideró contradictoria y funcional a intereses que pujan por el restablecimiento de los kilómetros restados en la facturación de las empresas.

“Nosotros defendemos el interés de los trabajadores y de los usuarios, que merecen un mejor servicio, y no el de empresas que extorsionan con despidos, pagos en negro, dobles jornadas laborales y toda clase de incumplimientos a las leyes vigentes. Estos atropellos, en todo caso, son favorecidos por las planillas de horarios rígidas que sigue imponiendo Saeta y que implican la violación de los descansos de 15 minutos que la legislación ordena respetar, a favor de los choferes, por cada vuelta”.

En estos términos, Cruz respondió a los cuestionamientos que recibió en los últimos días. Aseguró que el gremio nunca se opuso al recorte de kilómetros improductivos, sino que reprocha el modo en que se lo aplicó, con planillas de horarios rígidas que sobreexigen a los choferes y los obligan a transitar a altas velocidades para evitar retrasos y sanciones.

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