El interventor en el Instituto de la Vivienda admite que desde la Nación hay demoras en remitir los fondos para afrontar los compromisos
El funcionario minimizó la acusación sobre el supuesto pago a discreción a algunas empresas, en detrimento de otras, y aclaró que sólo aplica el sentido común. "No está llegando la plata para pagar todas las certificaciones por mes. Por ejemplo, el último mes, de $ 50 millones nos llegaron $ 35 millones. No puedo pagar todo y doy prioridad a las firmas que trabajan en Lomas de Tafí. Si les pagáramos a todos, los montos serían irrisorios y no le servirían a nadie", aseveró. Agregó que esto es así debido a la características del megabarrio. "Es un emprendimiendo muy importante. Si dejamos que se paralice, no es difícil imaginar los riesgos de usurpación que corremos. Me guío por el sentido común", insistió.
Durán subrayó que el dinero que llega de la Nación tampoco alcanza para pagar a todas las empresas que trabajan en ese barrio. "Pago en los sectores próximos a terminar, con la finalidad de poder entregar casas. Una vez adjudicadas, empezamos a recuperar dinero con las cuotas", detalló.
Durán también negó la supuesta discriminación en la adjudicación de obras. "Eso es mentira. Basta que uno vea la gama de empresas que están trabajando con el Ipvdu. Actualmente, son más de 60. Llegaron a ser más de 80, pero varias obras ya se terminaron", sentenció.
En este contexto, puntualizó que por aparte de Lomas de Tafí se están realizando 37 obras habitacionales, a partir de lo dispuesto por ley provincial 8.172 (fue promulgada el 8 de abril de 2009). Por medio de esta norma, con dinero de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) se prevé construir en Tucumán 1.348 viviendas.
"Los trabajos fueron adjudicadas a 27 empresas, que podrían considerarse PyME. Las cámaras constructoras (la argentina y la tucumana) trajeron el listado de interesadas y contraté esas. Pero, en proporción, la Cámara local tiene más empresas que la nacional", dijo.
"Envidia"
Durán también contestó las críticas sobre el criterio oficial para elegir los tres sectores de "Lomas 3.000" que se entregarán primero, a pesar de que la la Cámara Argentina de la Construcción sostiene que hay otros más avanzados.
"En el momento en que se tomó la decisión, los sectores donde están las 927 casas que entregaremos en breve eran los que mayores avances mostraban. Me guié de los informes que me hicieron llegar. La acusación es por envidia, porque no les tocó a esas empresas. Puede ser que ahora otros sectores estén más avanzados, pero no era así cuando se tomó la decisión", explicó.
¿Qué opina de la advertencia de que es temerario entregar 927 casas rodeadas por obras que podrían servir de refugio a delincuentes?, se le preguntó. "Eso dicen ellos. Más que nunca creo que detrás de las críticas hay cuestiones políticas. La semana pasada me reuní con las empresas que trabajan en los sectores próximos a entregar y, ¡oh, casualidad!, aparece esta denuncia. Tenemos la tranquilidad de que estamos gestionando fuerte: no hay nada oscuro", afirmó.
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