Se aplicaron en los haberes correspondientes a enero. Lo aseguraron las autoridades gremiales y advirtieron que eso implica hasta el equivalente al 100% del salario básico de trabajadores hospitalarios
La protesta de la entidad gremial continuó casi sin interrupciones en Río Cuarto desde el 28 de septiembre pasado, cuando un grupo de empleados del San Antonio de Padua resolvió el inicio de 48 horas de huelga que finalmente se transformaron en una medida por tiempo indeterminado, acomplándose así al reclamo provincial.
Eso luego se interrumpió en el último tramo del gobierno de Juan Schiaretti que decretó la conciliación obligatoria. Pero el fracaso de las negociaciones abiertas en ese marco terminó por devolver las medidas de fuerza ya durante la gestión de José Manuel de la Sota.
Lo cierto es que ahora los trabajadores tuvieron un último encontronazo con el mandatario provincial a partir de la acusación de que los profesionales de la salud se “rajaban” de los hospitales. A eso se sumó ahora la llegada de los salarios de enero con recortes.
“Entre el asombro y el estupor, los trabajadores de los hospitales públicos provinciales se encontraron con descuentos de entre 800 y 2000 pesos en sus haberes correspondientes al mes enero. Cuando nos recuperamos del impacto inmediatamente surgió la bronca por tamaña injusticia que atenta ya en forma directa y sin disimulo contra nuestra supervivencia y dignidad”, señalaron desde la entidad sindical.
En la resolución tomada por la asamblea provincial de la UTS, los trabajadores de la salud señalaron que las “acciones directas de protesta son derechos del trabajador y nuestra única posibilidad de resistir la opresión que venimos soportando desde hace meses, cuando todos los intentos por recomponer este conflicto fueron sistemáticamente frustrados desde el mismo gobierno de Schiaretti antes y por el de De la Sota después”.
Por eso agregaron además que “no sólo denunciamos púbicamente las maniobras de precarización laboral que se estaban orquestando sobre la planta de personal de salud, sino que, y de manera coherente con nuestros principios, nos propusimos en el mes de noviembre acceder a toda invitación a dialogar que llegara desde las autoridades, levantando toda medida en un gesto de voluntad y conciencia, en la búsqueda de soluciones para nuestros salarios magros, desnutridos y olvidados”, remarcaron.
En el documento surgido de la última asamblea provincial se señala: “Que no nos tilden de ilegales para justificar este atropello. Ilegales son ellos por no haber acatado la conciliación y disponerse a lograr acuerdos. Ilegales y bárbaros son ellos que descuentan proporciones que van de entre el 30 y el 100% del salario básico, dejando a muchos trabajadores sin la posibilidad de cubrir sus alimentos mensuales”, indicaron.
El reclamo
Ante esa situación, en el plenario de delegados de toda la provincia, la UTS resolvió la continuidad de la protesta con un paro por tiempo indeterminado. A su vez anunciaron una “gran marcha de salud” para el 23 de febrero a las 11 en la capital provincial y una movilización con pañuelos negros en la cabeza de los manifestantes que se realizará una vez por semana alrededor del monumento al General Bustos en Córdoba, frente a la Casa de Gobierno. Será los miércoles a las 11.
Por otra parte, se dispuso que impulsarán “bocinazos por la salud” todas las semanas coordinados con todos los hospitales de la provincia. Y por último, otra medida similar para este viernes en el cruce de las avenidas General Paz y boulevard San Juan en la Capital provincial.
Con la nueva escalada del conflicto ahora las partes deberán reunirse para discutir la nueva pauta salarial para el año, algo previsto para las próximas semanas.


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