El diputado nacional del peronismo disidente, Felipe Solá, denunció ayer que el precandidato a intendente de la ciudad de Moreno por su sector político, Fabián Ferraro, fue amenazado de muerte y que desconocidos mataron al perro de su familia.
Al igual que hace 40 días, cuando la secretaria de un dirigente de La Matanza fue víctima de un secuestro, Solá indicó que "el principal responsable de estos ataques es el Gobierno", y apuntó que "en Moreno, la forma de perseguir a los candidatos que se oponen o que buscan ser intendentes o se oponen al oficialismo es absolutamente mafiosa".
En su página web, Ferraro denunció que "el 17 de marzo último un alto funcionario del ministerio de Bienestar Social de la Nación, llamado Daniel Caponi, ex funcionario de Moreno, me visitó y ante testigos le aseguró que si no declinaba mi candidatura, Mariano West me mandaría a matar".
En junio, Solá junto a otros legisladores del peronismo disidente denunciaron que la secretaria de un concejal de La Matanza, Fernando Asencio, fue secuestrada y llevada en un coche.
ADVERTENCIA
La denuncia contra el ataque sufrido por un dirigente de su espacio en Moreno llegó luego de que el propio Solá advirtiera que las declaraciones críticas contra políticos de la oposición por parte del jefe de Gabinete Aníbal Fernández podrían "habilitar la violencia física" contra quienes "no opinen a favor del gobierno".
Para Solá, los dichos de Fernández sobre dirigentes opositores, son "barbaridades" que "deben tener la habilitación de la Presidenta" Cristina Kirchner. En ese sentido, remarcó que el funcionario nacional "está mandando un mensaje de guerra al interior de la campaña", convirtiéndose en "difusor de la pre violencia".
"Es el mismo jefe de Gabinete que le mandó un patrullero a la jueza (María José) Sarmiento a la casa para amedrentarla, desesperado porque no sabía cómo hacer para que la jueza se diera cuenta que el Gobierno no estaba de acuerdo con sus fallos. Es decir, no da garantías democráticas", denunció Solá.





Comentá la nota