Denegaron un pedido de libertad por los seis policías detenidos

El día lunes el juez indagaría a Roberto Barrionuevo, el policía acusado de haber filmado los apremios ilegales perpetrados en contra de dos jóvenes, uno de los cuales era menor de edad, cuando se cometió el hecho.
El juez habría denegado un pedido de libertad interpuesto por la defensa oficial de los policías. Pidieron además se consideren a todos los que estuvieron ese día en funciones en la comisaría de General Güemes.

Por otra parte pudo conocerse que Leonardo Esteban Serrano de 30 años, que cumplía funciones de agente en la comisaría donde se llevaron a cabo los apremios, estaría negando su presencia en el hecho ya que, dice, no figura entre los que están en el video, desconociendo la situación.

Así también el abogado señaló que su defendido sostiene la postura que se involucre a todos los que estuvieron ese día en la comisaría.

Al parecer Serrano se encontraba de guardia ese día, y ahora estaría preguntándose porque no detienen también a la comisario del lugar y a todos los que ese día estaban cumpliendo funciones.

La defensa de Serrano la ejerce Santiago Pedroza, quien dijo que su defendido se presentará a indagatoria, luego que se contacte con el expediente en la función de defensa.

La carátula provisoria bajo la que se tramita la causa es "apremios ilegales, severidades y la aplicación de torturas", lo que prevé condenas de entre 8 a 25 años.

El día viernes el defensor oficial de los seis policías detenidos solicitó la libertad, trámite que les fue denegado, por parte del juez Pablo Farah, quien entiende en la causa que salió a la luz cuando quien habría filmado los apremios, subió el video a internet; como dato a la red se subió un año después de ocurrido.

Uno de los jovencitos hoy con 18 años, se presentó ante el juez, para brindar una testimonial, lo hizo con su madre y tía, quienes en medios locales, que uno de los policías Marcos Gordillo, lo golpeaba en cada oportunidad que tenía, lo que llevó a que el joven se intente ahorcar una vez, por lo que fue trasladado a la Alcaidía.

Tras esas golpizas que muchas veces las ejecutaban en el río Mojotoro, donde lo dejaban tirado, le exigían guarde silencio.

Una de las mujeres inclusive denunció que los chicos podrían haber sido violados, por que cambiaron de manera notable su forma de ser.

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