El Gobernador enviará recién esta semana el del candidato a superintendente, José Luis Álvarez. Las nominaciones de los tres consejeros faltantes quedarán para más adelante. Definen situación en el Tunuyán.
Todo indica que la nominación entrará sola a la Cámara alta, sin que sea acompañada por los pliegos de los otros tres integrantes faltantes del consejo: los de los ríos Mendoza, Diamante y Atuel. Y sin que el Ejecutivo se haya expedido sobre la situación de los dos consejeros presentes (y con mandato por dos años más) Carlos Dávila (Tunuyán Superior) y Francisco Scandura (Tunuyán inferior).
Ambos cuentan con apoyos en el sector Azul del justicialismo y son receptores de los mismos cuestionamientos que derrumbaron a la anterior gestión de Eduardo Frigerio. Principalmente, por la autorización de perforación de pozos en el Tunuyán Superior, en época crítica de caudales hídricos.
Tanto sobre Dávila como sobre Scandura existen pedidos expresos de la Unión Cívica Radical para su remoción y reemplazo lo que, según la normativa vigente, sólo podría producirse mediante renuncia o remoción por jury de enjuiciamiento. Es que ambos cuentan con ratificación del Senado y la posibilidad del retiro de este aval no está contemplada por la Constitución provincial.
Aunque existe hermetismo sobre el tema, trascendió que el envío individual o "en paquete" de los pliegos necesarios para completar la conducción de Irrigación y la situación de los consejeros del río Tunuyán ha sido tema de conversación tanto por el gobernador Pérez y el intendente Alfredo Cornejo (presidente de la UCR), como por el vicegobernador Carlos Ciurca y el senador Armando Camerucci (presidente del bloque de senadores radicales).
El artículo 189 de la Constitución provincial establece que "el superintendente de Irrigación y los miembros del consejo durarán cinco años en sus funciones y podrán ser reelectos, debiendo renovarse estos últimos, uno cada año, a cuyo efecto se practicará la primera vez el correspondiente sorteo". Y agrega que "durante dicho término, podrán, sin embargo, ser removidos, en la forma y por el Jury creado por esta Constitución".
Pérez remitirá el pliego de Álvarez luego de que finalice la audiencia pública de su candidato a la presidencia de la OSEP, Alberto Recabarren (ver aparte). En este último caso se descuenta que se repetirá la historia de Abrile de Vollmer para la DGE y se producirá un trámite formal que no encuentre obstáculos y que culminará -posiblemente el martes 28 de febrero- con la aprobación por mayoría de bolillas blancas.
Con Álvarez, tampoco se espera que nadie -ni en el oficialismo ni en la oposición- cuestione su persona ni su capacidad para el cargo. Pero ya se han dejado caer críticas por la oportunidad de su designación, a raíz de su alejamiento de la cartera de Agricultura en plena ebullición del ciclo agrícola provincial. Precisamente en su actual condición, Álvarez ha sido invitado a comisiones del Senado para el próximo miércoles.
El Departamento General de Irrigación es un organismo descentralizado y autárquico que sanciona su propio presupuesto de gastos y cálculo de recursos. Posee una doble autarquía: institucional y funcional, por lo que no se encuentra subordinado jerárquicamente a ningún otro poder de la administración central. En lo financiero y presupuestario tiene el control del Tribunal de Cuentas de la provincia. Aunque se estima que el próximo superintendente tendrá como misión principal lograr una mayor articulación del accionar de Irrigación con el del Ejecutivo provincial.



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