La demora en la definición del proceso licitatorio lanzado para recolectar los residuos que produce la ciudad empezó a generar dificultades en la recolección en distintos barrios de Rosario.
La licitación de la basura fue lanzada hace casi 15 meses, el 25 de enero de 2011. Se trata del contrato de servicios públicos más costoso para el municipio, por unos dos mil millones de pesos durante ocho años para las zonas norte y sur de la ciudad. En el área central continuará operando la estatal Sumar.
En enero de este año se presentaron las ofertas económicas de los tres grupos que siguen en carrera. En la Secretaría de Servicios Públicos detallaron que están analizando esa documentación y que "a más a tardar en dos meses" se conocerán los ganadores.
Mientras tanto, según el secretario general del Sindicato de Recolectores, Marcelo Andrada, "al no saber las empresas Cliba y Lime si continuarán brindando el servicio en Rosario, hace tiempo que dejaron de invertir y eso impacta en la recolección en distintos barrios".
De acuerdo al gremio, la falta de inversión generó un "fuerte deterioro en el estado de los 30 camiones que recogen la basura de Rosario. Cada tanto se calienta el motor y hay que apagarlo, esperar por lo menos dos horas para que se enfríe y así no se llega a cubrir toda la zona dentro de un turno". En ese sentido, Andrada apuntó que en distintos barrios de zona sur como Las Flores, Molino Blanco y Tiro Suizo, en muchas jornadas la basura se acumula en la calle al no poder llegar los camiones recolectores a tiempo.
Andrada aclaró que la situación fue informada al municipio a través de una nota remitida a Servicios Públicos para que actuara en consecuencia. "De lo contrario, el vecino se la agarra con el trabajador cuando en realidad nosotros no tenemos ninguna responsabilidad", se defendió el titular del gremio que nuclea a los recolectores.
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