Demoras en conexiones y tareas de alumbrado por conflicto en la Usina

Mientras se dilata el diferendo entre las cámaras de distribuidoras de energía eléctrica y el sindicato de Luz y Fuerza, con casi 20 días de medidas de fuerza, en Tandil se retrasan las conexiones de luz y las tareas de alumbrado público, señaló ayer el dirigente seccional del gremio, Daniel Francisco Otero.
En la Usina Popular y Municipal, el personal continúa trabajando a reglamento a la espera de una recomposición salarial. Y la sede de Nigro y Sáenz Peña sigue embanderada con leyendas alusivas al reclamo.

Apeba, cámara que nuclea a la empresa mixta local, realizó algunas ofertas en las últimas semanas, pero lejos de colmar las expectativas del sindicato, terminaron dilatando la llegada de un consenso.

"Insisten con que quieren suba de tarifas y nosotros sostenemos que pueden dar un aumento independientemente de eso", recalcó Otero en diálogo con este Diario.

En la actualidad, la Usina "no tiene los planteles completos, algunos contratistas se retiraron, y no hay personal propio para integrar las cuadrillas", agregó el entrevistado.

Del mismo modo, "se retrasan las conexiones y la respuesta a reclamos de alumbrado".

Al regir el trabajo a reglamento, y como a la mayoría de las cuadrillas le falta el medio oficial -la empresa no quiso dar categorías-, se cortaron los relevos y las tareas no se están cumpliendo.

En la Usina, "Luz y Fuerza" cuenta con 90 afiliados, adheridos al plan de lucha por un aumento de sueldos.

La seccional Tandil del gremio depende de una regional que abarca numerosos distritos, ubicada en la ciudad de Mercedes, de donde se instruyen directivas para el seguimiento del conflicto.

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