El procedimiento lo cumplió la jueza Lami, junto con el Cuerpo Médico Forense. Policías internados en monte de San Jorge.
Así lo confirmó a EL LIBERAL la jueza de la investigación, doctora Gladys Liliana Lami, quien timonea las pesquisas detrás de él o los homicidas de Eduardo López, de 77 años, y su esposa María Cejas, de 68.
Ambos perecieron la noche del 25 de septiembre.
Veinticuatro horas después del hallazgo de los cuerpos, la jueza y expertos forenses retornaron al escenario del crimen.
Trascendió que la autopsia guía a los investigadores, ya que se determinó que sólo la mujer ofreció resistencia.
Ésta tendría 9 puñaladas en la zona intercostal, en la cabeza y manos.
Material genético
Por ello, ayer se recogieron muestras en la habitación donde el hombre recibió el tiro en la cabeza y su esposa, las puñaladas.
Para la Justicia, en las manos de la anciana habría material genético, lo cual podría convertirse en una pista vital.
Se trabaja con sangre, cabellos y huellas.
Todas las muestras serán analizadas ahora por expertos, en busca de ADN ajeno al matrimonio.
De él o los homicidas se sabe que entraron a la casa sin resistencia alguna y que les llevó cerca de cuatro minutos matar a los ancianos.
El hombre fue hallado tirado en el piso. A su esposa, a menos de un metro de su pareja.
La pista más firme sostiene que dos semanas atrás las víctimas cobraron una suma importante de dinero, producto del campo que arrendaban a un ganadero de Bandera.
Alguien habría filtrado la noticia, lo cual se estima decantó en la tragedia de los ancianos.
Por su triste fin, una comisión policial de la Brigada de Investigaciones anoche buscaba en un campo del paraje San Jorge.
Trascendió que el segmento de sospechosos hoy se sitúa en peones que semanalmente asistían a los ancianos, a quienes se atribuye una vida de notoria austeridad.
Sospechas
Hay una corriente policial que apuesta que los homicidas siguen en el departamento, o bien tuvieron a un entregador en el entorno de los ancianos.
En ese sentido, desde la noche del miércoles la policía de Los Juríes interroga a hijos, sobrinos, amigos y peones que mantenían un vínculo con las víctimas.
Éstas, ayer a las 17 fueron sepultadas en el cementerio de Bandera (Belgrano), donde residen dos de sus tres hijos.
Su sepultura congregó a numerosos familiares y amigos, aún shoqueados por la violencia y ensañamiento con que signaron sus vidas.l

Comentá la nota