Las máquinas derribaron en pocas horas las casas que había construido la Municipalidad
En cuestión de horas, máquinas contratadas por una empresa constructora redujeron a escombros el complejo de viviendas que correspondía a la segunda etapa del barrio Municipal.
Las casas estaban ubicadas sobre calle Maximio Victoria, frente al Corralón Municipal, en la prolongación de calle Maipú hacia el norte.
Estas viviendas, 16 en total, habían sido construidas por intermedio del municipio de la Capital, y era la segunda parte del barrio que se había comenzado a emplazar sobre la misma avenida desde el cruce con la avenida Choya hacia el centro. El dinero para la construcción había sido aportado por el Banco Hipotecario, entidad a la que los adjudicatarios tenían que pagar el monto de las cuotas.
La primera etapa se concluyó, pero la segunda quedó a medio terminar. Lentamente, como ocurre con cada obra que no se termina adecuadamente y se entrega a los beneficiarios, continuos actos de vandalismo terminaron por arruinar gran parte de la estructura de las casas: se robaron puertas, ventanas, cañerías, sanitarios y todo lo que podría volver a utilizarse. Al final, las casas eran usadas como "aguantadero" y guarida de malvivientes.
Y en el último período, un grupo de familias usurpó las precarias construcciones y comenzó a demandar soluciones al Instituto Provincial de la Vivienda, donde muchos de ellos estaban inscriptos.
Pero las viviendas no eran más de la Municipalidad, sino de la empresa Medio Ambiente S.A., con quien la comuna había saldado una deuda con el complejo de viviendas.
La empresa recurrió a la Justicia para desalojar a los usurpadores y finalmente, el 8 de abril pasado, se concretó el desalojo de todos los ocupantes en cumplimiento de una orden del juez Civil Jorge Avellaneda. Tras la expulsión de la gente, que ofreció algo de resistencia que no alcanzó para forzar otra decisión, se instaló allí una consigna de seguridad para evitar nuevas usurpaciones hasta que ayer, todas las viviendas se redujeron a un montón de escombros y hierros inservibles.
Se desconoce, hasta la fecha, qué decisión tomará la empresa Medio Ambiente S.A. sobre el terreno.
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