Por Maximiliano AbadConcejal de la Unión Cívica Radical
de Gral.Pueyrredon
Al conmemorarse este 2 de abril, el día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas y cumplirse el treinta aniversario de la recuperación transitoria de la soberanía plena, sobre las Islas Malvinas, Georgias de Sur, Sandwich del Sur y mares adyacentes, no puedo más que doblegar mi respeto, reconocimiento, admiración y gratitud, sobre todos aquellos que sin pedir nada a cambio, lucharon y murieron defendiendo la soberanía nacional.
Tal vez esos hombres, sean hoy en día los únicos que representan indubitablemente la unidad nacional, ante el reclamo permanente de nuestro país por el ejercicio pleno de soberanía sobre dichas islas y mares. Ellos, llevan en su fuero mas intimo la esencia de nuestra argentinidad, al demostrar en los hechos, y al decir de nuestro padre de la patria Don José de San Martin, “que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que el de abrir la boca”.
Toda guerra en los hechos, presenta sus miserias y sus grandezas, colectivas e individuales; y si pretendemos que no se repita, la mejor manera de homenajear a esos hombres que lo dieron todo no por una ideología o una doctrina, sino por la patria, debemos ser serios y responsables en el análisis de la cuestión, no simplificando los hechos en la borrachera de un General Dictador o en la tozudez de una Dama de Hierro. La Dictadura nefasta oculto las miserias de la guerra, pero también no es menos cierto que nuestra democracia que tantas vidas nos costo, oculto las grandezas de esos combatientes. Gracias a Dios, el tiempo y su propia lucha, hoy los coloca en el altar más alto del reconocimiento popular.
Pero aún falta mucho. Sobre las causas y consecuencia de aquella lamentable guerra, debemos tener memoria pero esta no debe ser parcial, para llegar así a la verdad objetiva que nos dará la justicia que la “Cuestión Malvinas” se merece. Ese estudio será el mejor homenaje que le podamos hacer a nuestros Veteranos y Caídos, y es la tarea que aún nos debe esta democracia a través del Congreso de la Nación, donde esta todo el pueblo representado.
No es justo que nos quedemos con un informe elaborado por la propia Dictadura, como lo es el Informe Rattembach. Es la democracia la que debe generar su propio informe, para así luego tener una verdadera política de Estado en torno a la cuestión, basada está en la verdad histórica de las causas de la guerra y en la justicia de nuestro reclamo de soberanía sobre las islas. Solamente de esta manera, tendremos como resultado, coherencia en el accionar diplomático y político de nuestro país en el manejo de la cuestión, a lo largo del tiempo y de los distintos gobiernos. En definitiva, necesitamos una “CONADEP” sobre Malvinas, que estudie e investigue el pasado, pero fundamentalmente que proyecte y se anticipe al futuro de las islas del Atlántico sur y sus mares adyacentes.
Esa tarea que aún nos debemos, será nuestro mejor homenaje como sociedad y en democracia, a nuestros Veteranos y Caídos. En lo personal, a ellos y sus familias, nuevamente mis respetos, reconocimiento, admiración y gratitud.
ACLARACIÓN: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.

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