"Deme dos", el oscuro negocio de las prótesis en el IOMA

Existiría una obra social paralela para sobrefacturar los precios de las prótesis, un negocio que pasó a ser manejado por un puñado de empresas. Avanza la causa judicial por el suministro de medicación oncológica a fallecidos.
"Necesito un tratamiento con inyecciones para recuperar la vista que sale 7 mil dólares y el IOMA sólo me reconoce 600 pesos. Es una vergüenza y los médicos me recomiendan que no presente un recurso de amparo porque en la obra social me hacen la cruz y no me van a querer cubrir ningún otro tratamiento de excepción que requiere mi delicado estado salud. Es como estar entre la espada y la pared”, le dijo a Hoy un afligido afiliado del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), que vive gracias a una válvula mecánica que le implantaron en la aorta hace seis años y que actualmente atraviesa un severo problema de visión.

Casos como el descripto anteriormente se multiplican, en lo que a todas luces es un trato inhumano. Pero, mientras se retacean recursos a los afiliados, se gastan cifras millonarias en distintos negocios que involucran a funcionarios de la obra social, algunos sectores sindicales y un puñado de empresas amigas del poder político.

Un claro ejemplo es lo que está ocurriendo con las prótesis. Distintas fuentes consultadas por este diario contaron que existe una sobrefacturación escandalosa, pagada con fondos de la obra social. “Un par de zapatos ortopédicos cuestan, en promedio, $ 1.500, pero el IOMA lo está pagado entre $ 3.000 y $ 4.000. Es decir, más de 100% de diferencia, y esto se repite con casi todas las prótesis, nacionales e importadas. La diferencia, obviamente, se la reparten aquellos que forman parte de este sistema perverso”, agregaron.

En los próximos días, según pudo saber este diario, se daría a conocer una fuerte denuncia judicial que comprometería seriamente al propietario de una de las clínicas más importantes de la región, quien también estaría acusado por irregularidades relacionadas con las prótesis.

Hasta el año pasado, había aproximadamente unas 200 empresas que eran proveedoras de prótesis del IOMA. Pero, luego de una resolución del directorio de la obra social, comandado por Antonio La Scaleia, el universo de proveedores se redujo sólo a 14. Se sospecha que en su gran mayoría son firmas vinculadas a UPCN y a funcionarios de la obra social.

“La ortopedia Alemana es una de las firmas favorecidas por este esquema y acá adentro es vox populi que es manejada por UPCN”, dijeron. Y remarcaron que uno de los brazos ejecutores de estos negociados sería el actual encargado de compras y suministros del IOMA, Carlos Soberon.

Dentro de la obra social se habla de la existencia de un “Ioma paralelo”, un complejo sistema que se estaría utilizando para la sobrefacturación. “Uno de los mecanismos sería el siguiente: por ejemplo, una persona es internada, necesita una prótesis de urgencia que la clínica lo solicita vía fax, pero suele ocurrir que también mandan a los familiares a hacer el trámite, con lo cual se abre otro expediente. Y luego facturan dos prótesis para el mismo paciente, ya que ambos expedientes corren por caminos paralelos. Esto es consecuencia de que la actual conducción del IOMA avala la tercerización de las auditorías”, explicaron altas fuentes de la obra social.

Internaciones domiciliarias

Otro de los negocios que regentea es el de las internaciones domiciliarias. Una médica auditora de Pehuajó, pese a las presiones políticas, se atrevió a denunciar este negociado cuando comprobó que una docente, que supuestamente estaba internada por esclerosis múltiple, estaba de vacaciones en el exterior. Eso no fue todo: también detectó que otro de los pacientes con internación domiciliaria estaba jugando al golf. ¿En qué terminaron estas denuncias? La médica auditora fue despedida y sólo fue reincorporada tras una decisión del juez platense Luis Federico Arias, quien hizo lugar a un recurso de amparo presentado por la profesional.

Remedios para fallecidos: avanza la causa judicial

Distintos trascendidos dan cuenta que en los próximos días podrían haber importantes novedades en torno a la denuncia que a fines del año pasado presentaron profesionales de carrera del IOMA, quienes se desempeñan en su gran mayoría como auditores médicos de la obra social, ante la Unidad Fiscal de Investigaciones Complejas n° 8 de La Plata (más conocida como Fiscalía de Delitos Complejos). Tal como lo informó este diario, denunciaron graves irregularidades en la provisión de medicamentos a los afiliados, entre ellos drogas oncológicas de alto costo, como el sunitinib y el trastuzumab.

En la presentación judicial, que fue realizada por la Asociación de Profesionales del Instituto de Obra Médico Asistencial (Apioma), a la que tuvo acceso este diario, se afirma que numerosas personas fallecidas figurarían dentro del listado de afiliados de la obra social para la entrega de medicamentos. Y se habla de una malversación millonaria de fondos públicos que se da dentro de una obra social de la que depende la salud de 2,5 millones de afiliados.

“Hemos recabado todas las pruebas y se la presentamos a la Justicia para que vaya a fondo”, le dijo a Hoy el médico Idelmar Seillant, titular de Apioma. Se estima que, en los próximos días, serán citados testigos a prestar declaración que, en su gran mayoría, son afiliados a la obra social. Según afirman desde la asociación, una de las primeras denuncias que recibieron fue la de una afiliada cuya madre falleció en 2004, pero que en 2010 seguía figurando en sistema como receptora de drogas oncológicas. “La afiliada lo denunció en el departamento jurídico del IOMA, pero lo terminaron cajoneando. Y lo mismo ocurrió con numerosas presentaciones. Nosotros las rescatamos, certificamos la veracidad de los hechos denunciados y lo presentamos a la Justicia. También hemos detectado varios casos de afiliados que en el sistema aparecen recibiendo medicamentos que jamás les fueron recetados por un profesional, inflando así los costos que paga la obra social”, agregó Seillant.

Funcionarios con un lujoso nivel de vida

Distintas fuentes consultadas por Hoy afirmaron que funcionarios del IOMA tendrían un nivel de vida muy superior al de sus ingresos. “Prácticamente todos los funcionarios de primera línea tienen auto o camionetas último modelo con chofer, cuando su sueldo no supera los 8 mil pesos. Deberían explicar cómo hacen para tener ese nivel de vida”, dijeron las fuentes. El presidente del IOMA, Antonio La Scaleia, es un médico oriundo de La Matanza que hace más de diez años está vinculado con la obra social.

También se habla de contratos escandalosos, como el que tendría el hijo del exministro de Salud de la Provincia Claudio Zin. “Nunca lo vimos por acá, no sabemos qué es lo que hace”, dijeron empleados.

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