El actual intendente alcanzó un poco más del 46% y se impuso a Guiñazú (PJ). Ambas fuerzas lograron dos concejales, mientras que los radicales se quedaron con la banca restante
Al cierre de esta edición ya se habían terminado de escrutar el cien por ciento de las mesas (un total de 68). Los resultados marcaron un contundente triunfo para el actual intendente, frente al 33,21 por ciento logrado por Mario Guiñazú (Frente para la Victoria) y el 15,12 por ciento de Luis Della Gáspera (Frente Cívico Federal).
La tendencia a favor del oficialismo se repitió en todos los distritos y esto fue una sorpresa para más de uno. Históricamente se sabe que Difonso obtiene mayoría en La Consulta (que reúne casi el 40 por ciento de los electores), pero no ocurría lo mismo en la villa cabecera de San Carlos, donde las preferencias hasta ayer apuntaban a Guiñazú.
Apenas pasadas las 19, comenzaron a sonar los primeros bombos de la victoria en el búnker de los gansos. Fue cuando llegaron los resultados de las primeras mesas escrutadas en La Consulta y marcaban un esperanzador 70 por ciento de ventaja para el actual cacique comunal.
A menos de 100 metros de allí, los justicialistas esperaban en su sede (de la calle Sixto Videla) que llegara algún referente del partido para traer algún dato electoral que modificara el triste panorama que se venía. El búnker del Frente para la Victoria nunca llegó a poblarse ni de gente ni de ruido. Hasta el mismo Mario Guiñazú evitó aparecer por el lugar para no tener que dar explicaciones a la prensa.
Muy distinto era lo que se vivía en la calle Ejército de los Andes, donde el tránsito debió cortarse antes de las 20. Los demócratas de todas las edades -sobre todo muchos jóvenes- salieron a la calle. Esperaron a su candidato a los gritos, con pancartas, bombos, carteles y camionetas repletas de jóvenes compartiendo la alegría. "Agradezco a todos los que me acompañaron y a los que no, también. Y los convoco a seguir trabajando", gritó Difonso, quien se subió a un árbol para poder dar su discurso.
Estos resultados electorales incrementan por mucho el poder de Difonso en el departamento, ya que también logró ingresar dos ediles de su cuño en el Concejo Deliberante. El hombre se ha medido eternamente con Guiñazú, con quien protagonizó esta semana una campaña despiadada. Por eso, el cacique comunal hizo hincapié en que su mayor logro fue unir distintas fuerzas y resaltó la tarea del Consejo de Entidades Intermedias y de los vecinalistas, mucho de los cuales integraban las colectoras que lo llevaban como intendente.
"Estamos felices porque venció la verdad y el agua pura", gritó Mariela, una joven que bailaba flameando su bandera gansa. Con lágrimas en los ojos muchos escucharon las palabras de su líder y el momento de mayor euforia fue cuando dijeron no a la minería.
Difonso se enfrentó a los periodistas, una vez que estuvo seguro de que la tendencia a su favor era sostenida. Entonces, destacó que la ventaja se vivió en todos los distritos. Los primeros que soltaron un veredicto fueron Cápiz, cuya única mesa marcó 150 votos para Difonso y 58 para Guiñazú, y Pareditas, con 739 sufragios para el oficialismo y 521 para su adversario.
Consultado por la posibilidad de ser el candidato para 2015 a la gobernación por el PD, Difonso respondió: "A cualquier mendocino le gustaría ser candidato y gobernador, pero yo tengo un compromiso de cuatro años con San Carlos".
Un destacable 82 por ciento de los electores (17.850) participó del escrutinio. Los oficialistas destacaron el hecho y también que lo hicieran "sin tener que enfrentar una lista sábana. Valoramos que el pueblo haya podido votar con una agenda bien municipal, esto es muy saludable", dijo Difonso.
"Ahora vamos por el microhospital", gritó a la gente, que lo ovacionó. La defensa de un municipio autosustentable y el refuerzo del sistema sanitario, con el microhospital de La Consulta y la creación de un servicio coordinado de emergencias municipal, fueron los caballitos de batalla de su campaña.
En cuanto a la minería dijo que "indudablemente se va a imponer en la agenda no sólo de San Carlos y el Valle de Uco, sino en todos los departamentos. Porque todos necesitamos del agua", agregó.
Las elecciones en este departamento arrancaron con un conflicto. Un ciudadano extranjero, de nacionalidad boliviana, radicó la denuncia de que la comuna no le entregaba el certificado para votar. El hecho hizo que viajaran hasta el lugar las autoridades de la Secretaría Electoral y del Ministerio de Justicia, pero la denuncia quedó en la nada.
Los festejos de los militantes del PD terminaron con fuegos artificiales y una populosa caravana que recorrió todos los distritos del departamento.
El día y la noche
A escasos metros uno de otro, los búnkers de los candidatos del Partido Demócrata y del Frente para la Victoria eran el claro reflejo de los resultados que se iban conociendo en forma paulatina.
Sobre la calle Ejército de los Andes, en el distrito de La Consulta, todo era fiesta y alegría desbordada; desde temprano había lluvia de papelitos a la espera del flamante intendente reelecto Jorge Difonso. Mientras que sobre la arteria perpendicular, Sixto Videla, se observaba la contracara del búnker de su rival.
A media luz, algunas personas esperaban los primeros datos en el búnker del justicialista Mario Guiñazú. El ánimo que se vivía era de tensa espera, caras largas y de preocupación, mientras que escuchaban la radio para saber los resultados y los porcentajes obtenidos por cada uno de los candidatos.
La reñida campaña vivida en el departamento llevó a mucha gente a evitar acercarse a los búnker por temor a que hubiera inconvenientes o hechos violentos.
Sin embargo reinó la calma y el respeto.

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