Demasiado cerca, demasiado caro

Por José Luis Jacobo. El título es fuerte, muy fuerte: “Alquilar en la costa argentina es 350% más caro que hacerlo en Miami”.
Es de Ámbito Financiero, y agrega datos impactantes: “Tomando como ejemplo a una familia tipo con dos niños menores de 12 años que deciden irse de vacaciones en la primera quincena de enero 2013, deberán pagar $70.000 por un departamento en Cariló frente al mar, con tres dormitorios, pileta y sauna; mientras que un departamento con las mismas condiciones en Miami cuesta $15.690, es decir US$3.375, un 346% menos”.

Así lo afirma la periodista Belén Fernández,y abunda: “Cabe recalcar que los alquileres en el exterior no se pueden pagar en pesos, y el cálculo fue hecho en base al dólar oficial ($4,65). Si se tiene en cuenta el dólar «tarjeta», es decir con el 15% de recargo en las compras realizadas en el exterior o a través de Internet, el precio sería de $18.046; aun así, la diferencia es más que notoria, beneficiando al turismo en el exterior”.

¿Llama la atención esta información? Desde ya que no. Es obvio que Mar del Plata, por caso, tiene un público masivo que maneja otros números, y por lo tanto estos cálculos de precio no la alcanzan. Turismo social (hoteles gremiales, PAMI, etc.), propietarios de casas y departamentos constituyen un damero que ya no sabemos si elige Mar del Plata, pero viene a esta atribulada ciudad, cuya sociedad no termina de advertir dónde está parada frente a estos desafíos que hoy provoca la asimetría de precios con el exterior.Y no es el único desafío, ya que la alta competitividad de los pequeños balnearios que florecen a lo largo de toda la costa atlántica, cada día le restan más público a esta ciudad.

Desde la década del ‘80 que venimos diciendo y escuchando, que Mar del Plata debe recuperar el turismo “de alto nivel”. Menuda tarea. Observemos una vez más los datos que procura Belén Fernández en Ámbito: “Si se hace la misma comparación pero con un hotel cinco estrellas en el Caribe mexicano, otra vez la ecuación se inclina por las vacaciones en el exterior. Un hotel, con la modalidadall inclusive en Cancún,cuesta para una familia tipo $17.437, y si la comparación se realiza con uno de los hoteles más exclusivos de Mar del Plata, el Costa Galana, la diferencia es del 226%. Es que hospedarse 15 días en dicho hotel para una familia tipo cuesta $57.000, aprovechando las promociones que brinda durante la temporada de verano”.

Si hablamos de nivel por poder adquisitivo, estamos complicados. La respuesta es meramente formal. Se hacen anuncios de topes en alquileres que nadie va a cumplir, y en gastronomía, todo va para arriba al ritmo de la idea perenne y resistente a todo hecho concreto y real de que de ninguna manera somos “la capital turística del mundo”. Si alguna vez lo fuimos en el país, que albergo mis dudas, ya no lo somos desde hace muchos años.

El 50%, en promedio, de la ocupación de sombra en verano es alquiler que hacen los propios marplatenses. Esta población de ya 700.000 almas genera su propio mercado turístico. Ese mercado turístico, el propio, es literalmente ignorado en las estadísticas y el relato oficial. Y quien ignora, no toma buenas decisiones.

Mar del Plata queda día tras día fuera del mercado turístico nacional e internacional. Requiere esta realidad de un nuevo enfoque, que estas autoridades no parecen estar a la altura de visualizar adecuadamente.

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