Demasiadas cuentas pendientes

Durante las gestiones justicialistas que precedieron a la actual de Daniel Molina hubo tantas promesas y anuncios de obras, con financiación de Provincia y Nación que, de haberse concretado hoy Necochea sería una ciudad diferente. Tendría una estructura significativa y un desarrollo urbano netamente superior.
Sin embargo, de aquellos anuncios y promesas, sólo se llegaron a concretar mucho menos de la mitad.

Durante la presente administración, que lleva siete años de gestión, Molina ha anunciado un sinfín de obras y, sólo tres o cuatro de ellas pudo materializar.

Los anuncios no fueron propios, sino que vinieron de promesas, y la mayoría de convenios suscriptos, con las máximas autoridades nacionales de turno y de la provincia.

De 23 obras prometidas a Molina entre los gobiernos nacionales y bonaerense, sólo cinco se están ejecutando, y algunas de ellas ha ritmo extremadamente lento y con numerosas interrupciones.

Se puede mencionar que cuando Néstor Kirchner era presidente en 2007, y firmó en la Casa Rosada con Molina, el paquete de obras de significativa importancia para el distrito, la realidad económica del país permitía creer en estas concreciones.

Después vinieron los conflictos, los problemas de financiación y esas obras jamás llegaron.

Se ha criticado al jefe municipal por su falta de gestión, de no haber consensuado con la oposición política y con las entidades intermedias para marchar juntos, y reclamar ante los estratos oficiales por las obras prometidas. Es cierto.

Nunca el intendente convocó a las otras fuerzas necochenses para aglutinar un reclamo ante las autoridades superiores y lograr, al menos, que se pudieran hacer realidad parte de las obras acordadas con quien entonces era el primer mandatario.

Muchas de aquellas obras fueron licitadas y adjudicadas, pero nunca han sido ejecutadas. Siempre se argumentó, desde el estado nacional, que no se disponía de financiación.

El Plan Plurianual de 600 viviendas por un monto original de 48 millones de pesos está adjudicado, pero sin ejecución.

Los trabajos de pavimentación en avenidas estrategicas de Quequén y Necochea han sido licitadas y adjudicadas, pero no se han ejecutado.

La planta de tratamiento de efluentes cloacales, por un monto original en 2007 de 15 millones, fue oportunamente licitada, más nunca se inició.

La primera etapa de la Terminal de Omnibus por 8 millones fue licitada y adjudicada. Sólo se colocó un cartel de la Presidencia de la Nación unos días antes de las elecciones del 28 de junio.

Estas serían solo una muestra de serie de promesas incumplidas por parte de nación hacia nuestra ciudad. Tampoco han servido de nada las gestiones que iniciaron los kirchneristas más cercanos al poder residente en Olivos al insistir por estas realizaciones. Tanto Gustavo Florentin, de la mano de Roberto Porcaro, hablaron estos temas con Néstor, pero las cuentas siguen pendientes.

¿Qué se ha podido hacer entre tanta promesa de obra? Están en marcha la construcción de los edificios del Jardin 905 de Juan N. Fernández y la Escuela 49 de Quequén.

También se han construído 12 viviendas que remplazarán a las que presentan graves daños estructurales en el barrio 6 de Quequén, pero las familias damnificadas son 32, por lo que estarían faltando otras 20.

La avenida 75, después de una exasperante demora, parece haber entrado en la etapa final de obra, aunque no quedará finalizada como originalmente se preveía, porque no tendrá la carpeta asfáltica por falta de fondos de la Provincia.

El Centro Integrador Comunitario del Barrio Norte es otro de los proyectos que se están concluyendo, lo mismo que los barrios de 223 viviendas en nuestra ciudad y Quequén.

El resto de un sinnúmero de anuncios ha quedado desperdigado en el camino y no hay gestión que pueda destrabar un inicio de estos emprendimientos.

Lo más preocupante es que entre tanta promesa y anuncio, podemos perder la memoria. Tal lo ocurrido esta semana, cuando el intendente Molina recibió del titular de Vialidad provincia, Arcángel Curto, dos “novedades”.

Seguramente en el afán de dar respuesta a los reclamos desde Necochea, el funcionario provincial reiteró anuncios ya efectuados.

Una alude a la reparación y pavimentación de un tramo de 23 kilómetros de la ruta 88 entre el acceso de Mechongué y el paraje Las Tejas. Curto reforzó el “compromiso” del gobernador Daniel Scioli, para iniciar esta obra pasado el 9 de julio. La fecha ya había sido informada en más de una ocasión. Ecos Diarios lo había expresado en voz del titular de la empresa Plantel, que se preadjudicara estos trabajos. Por eso nada nuevo, y sí mucho para que los necochenses nos exasperemos, porque pareciera que desde la órbita provincial se estuviera tomando el pelo a toda una comunidad con anuncios que son viejos y se los quiere presentar como novedosos ante el mismo jefe comunal.

Otra actitud similar de Curto tuvo relación con el emblemático, y descuidado, Puente Colgante.

El funcionario de Vialidad le informó al intendente que “ya se está confeccionando el pliego de bases y condiciones para licitar la obra”.

Esto ya había sido adelantado por Ecos Diarios el 2 de mayo, cuando aludiendo a que pasa el tiempo y sigue pendiente la reparación del Puente Colgante, se citaba que la licitación se llevaría a cabo en las próximas semanas.

Desde el Senado, y vista esta demora que sólo pone en peligro la salud del viejo coloso de metal, Gastón Guarracino presentó (y se aprobó) un proyecto de declaración pidiendo se lleven adelante los trámites vinculados con la obra de reparación del puente Hipólito Yrigoyen.

Por otra parte, en la semana que finalizó, Scioli desafectó a Carlos Stornelli en la cartera de Seguridad y le dio todo el poder a Raúl Casal, quien se hizo cargo del unificado Ministerio de Justicia y Seguridad.

Casal, precisamente, tiene cuentas pendientes con Necochea. Anunció en más de una oportunidad la construcción de la alcaidía. Pese al tiempo transcurrido, el ahora superministro, nunca llegó a concretar su promesa.

Y así estamos. Con promesas incumplidas, falta de peso para reclamar desde la comuna, gestiones de hombres ligados al máximo poder K que también han resultado infructuosas, al menos hasta ahora.

Se sabe que Kirchner no tiene entre sus favoritos al intendente Molina. Todo lo contrario. Cuestiones políticas marginaron a nuestro jefe comunal del omnipotente círculo del poder nacional.

También son los pagos de Gerónimo Venegas, nombre que al solo pronunciarse ante Néstor, le eriza los pelos, por la vinculación del hombre fuerte de las 62 con Eduardo Duhalde.

¿Serán estos los factores por los que Necochea ve eternamente postergadas realizaciones que hasta han cumplido los trámites burocráticos oficiales? No debe descuidarse que el tema de la financiación es clave y puede influir de manera contundente en la paralización de proyectos.

Pero esto se da de narices cuando observamos, por ejemplo, los trabajos realizados en un tramo de la ruta 55 en el acceso de Necochea a Balcarce. O en el otro extremo de aquella ciudad, donde se remodeló y repavimentó el tramo que une el radio urbano con la rotonda a Mar del Plata.

O las obras que se están realizando en Azul, una de las ciudades elegidas para celebrar el Bicentenario en el interior provincial. O los trabajos, que nunca se interrumpieron, de la ruta entre Olavarría y Chillar, a cargo de Vialidad provincia, que reducirá en 35 kilómetros la llegada desde el centro bonaerense a Puerto Quequén empalmando con la 86.

Cómo se puede entender razonablemente que para estas obras, entre tantas otras que se ejecutan en diferentes ciudades de la región, haya recursos y para las prometidas a Necochea no exista un peso.

No parece ser una cuestión casual, sino más bien, un “castigo” que viene de arriba, y que tiene destinatarios precisos. En definitiva, cuentas pendientes proyectos truncados.

El anotador

* Durante la presente administración, que lleva siete años de gestión, Molina ha anunciado un sinfín de obras y, sólo tres o cuatro de ellas pudo materializar.

* Muchas de aquellas obras fueron licitadas y adjudicadas, pero nunca prosperaron pero no han sido ejecutadas. Siempre se argumentó, desde el estado nacional, que no se disponía de financiación.

* Casal, precisamente, tiene cuentas pendientes con Necochea. Anunció en más de una oportunidad la construcción de la alcaidía. Pese al tiempo transcurrido, el ahora superministro, nunca llegó a concretar su promesa.

* Se sabe que Kirchner no tiene entre sus favoritos al intendente Molina. Todo lo contrario.

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