Demasiada tierra bajo la alfombra

¿Por qué Puy Soria no inició querella por calumnias e injurias contra el millonario rabino Libershon?

Los problemas de tierras ocupan el centro de escena.

De manera descarnada, la información que surge a la luz muestra una inoperancia de años sobre el tema. Hasta el momento, las denuncias mediáticas no han dejado de ser eso, simples golpes de impacto sin soluciones de fondo. Mientras tanto, los problemas continúan apareciendo sin vista de resolución a la vista. ¿Hay demasiada tierra bajo la alfombra?

El problema de tierras en La Rioja no es nuevo. Los recientes escándalos que surgieron a luz muestran que existe una inoperancia de años en el tema.

Pero lo preocupante es que no existen indicios claros de que haya un cambio sustancial en la forma de buscar solución a los mismos.

Hasta el momento, muchos dirigentes políticos han logrado tener gran presencia mediática gracias a la denuncia serial de negociados demasiados oscuros con las tierras fiscales.

Pero hasta la fecha, no ha existido ninguna actitud en concreto que demuestre una férrea defensa del patrimonio provincial.

Peor aún. Estamos ante una nueva variante de la vieja estrategia de meter la tierra debajo de la alfombra.

Antes, con esta actitud, se pretendía esconder las problemáticas y simular que todo estaba bien. Por lo menos en la superficie.

Hoy, la estrategia seguida es mostrar como que se hace, pero sin hacer nada de fondo que lleve solución a los problemas.

El resultado es una gran confusión en la opinión pública, donde algunas figuras parecen pretender circunscribir todas las problemáticas a un par de casos resonantes.

Ocultando con el ruido, que la propiedad de la tierra en La Rioja y los negociados con las mismas son moneda corriente en toda la geografía provincial.

A diario vemos como explotan las problemáticas de tierras y cada caso particular tiene sus propias características. Sin embargo, las soluciones no llegan. Nunca nada pasa más allá de la denuncia mediática y las declaraciones altisonantes.

Alguien debería dotar de racionalidad al tema. Las cosas aparecen demasiado confusas, y todos saben que eso es ganancia para pescadores.

Los esfuerzos por sostener que la problemática de tierras se restringen al Paiman, San Miguel, Valle Hermoso o Laguna Brava.

Son una muestra de esto. ¿Quién va a resolver los problemas del asentamiento 26 de enero, o las tierras de Huaco, o en Agüadita de Vargas, o en Arauco, o en el sur con las tierras de los Cáceres, o las del Kartódromo, o las tierras linderas al establecimiento Liliana en Chilecito?

La lista es interminable. Cada uno merece una atención especial y una solución particular. Pero eso merece abordar los problemas con racionalidad y sin vocación efectista.

Mientras no se haga, todavía tendremos demasiada tierra bajo la alfombra. Tan solo basta recordar que el rabino Libershon describió a Puy Soria como un “señor… que quiere una tajada de la plata invertida”. Hasta destacó que el problema no es político, sino de “coimas”.

Lo cierto hasta el momento, es que tanto Libershon como García Quinzaños prometen y amenazan “hablar”. Los tiempos corren, y la hora de la verdad se acerca.

¿Quedará esto en simples promesas o los denunciados sacarán los ases de la manga que dicen tener?

Libershon hasta llegó a afirmar que el funcionario de tierras fue denunciado en diciembre del año pasado. Sin embargo, lo llamativo es que hasta el día de la fecha no hay ninguna querella iniciada por Ariel Puy Soria contra el rabino norteamericano por tamaña acusación.

Todavía queda demasiada tierra bajo la alfombra.

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