El fallo de la Corte de Justicia por el que hizo lugar al conflicto de poderes en Santa Rosa y decretó la nulidad de medidas que habían sido adoptadas por Esther Guaraz, hermana del intendente Elpidio Guaraz, en una sesión de noviembre de 2010 abrió la posibilidad para nuevos reclamos contra el Concejo Deliberante y la Municipalidad de Santa Rosa.
Como consecuencia de la embestida de Guaraz contra el Concejo Deliberante, el Estado municipal deberá pagar el costo por la suspensión de los concejales Pedro Suárez (FCS-FV), quien se desempeñaba como presidente del Concejo Deliberante, del edil Guillermo Leguizamón (FCS) y del secretario general Mario Páez, que deberían regresar a ejercer funciones. El mandato de Suárez finalizó en diciembre de 2011, mientras que Leguizamón deberá cumplir su mandato hasta 2013.
El abogado que presentó el conflicto de poderes, Gastón del Pino, estimó que al concejal Pedro Suárez le deberán abonar unos $ 140 mil, que corresponden a su sueldo como presidente del Concejo por 13 meses. A esto se suma el interés que se aplicará como punitorios.
A Leguizamón, que continuará en sus funciones, le correspondería $195.000 y a Páez, unos $178.000. “Todo ello sin contar las acciones que podrían iniciarse por daños y perjuicios que sufrieron estas personas ante los actos que fueron decretados nulos por la Corte”, explicó Del Pino. El letrado anticipó que estas últimas demandas se presentarán no sólo contra el Concejo Deliberante, sino contra el intendente Guaraz “por su participación activa y claramente probada en los hechos ocurridos”, afirmó Del Pino.
Hoy se intimará mediante carta documento a la Municipalidad de Santa Rosa y al Concejo Deliberante para el pago de lo adeudado. Ayer se remitió pedido de informes a distintos organismos para conocer detalles de los actos realizados por el Concejo Deliberante.
Los hechos del conflicto
El conflicto se había iniciado por innumerables denuncias contra el intendente Elpidio Guaraz. El presidente del CD Pedro Suárez convocó a una sesión extraordinaria para el 11 de noviembre a efectos de tratar las presentaciones contra el jefe comunal. Ese día, al tratarse ese punto, el concejal Leguizamón presenta un proyecto de suspensión del intendente. Guaraz ingresó al Concejo Deliberante y agredió e insultó a los concejales y miembros del cuerpo. Ante tal circunstancia, la sesión pasó a un cuarto intermedio hasta el día siguiente.
El 12 de noviembre, el Concejo se llenó de seguidores de Guaraz que no permitieron el ingreso de los ediles. Conforme a la denuncia realizada, la concejal Esther Guaraz tomó por la fuerza los libros de actas y se cambian cerraduras del edificio del Concejo para impedir el ingreso de los ediles.
El 15 de noviembre, Suárez concurrió al CD con un escribano para abrir el edificio y se encontraron con un cartel que decía "cerrado por desinfección".
El 19 de noviembre, una quema de cubiertas impidió a los concejales llegar hasta el edificio y decidieron sesionar en la plaza. En ese marco, la concejal kirchnerista Esther Guaraz, hermana del intendente de Santa Rosa, Elpidio Guaraz, resolvió sesionar en minoría y autoproclamarse presidenta del Concejo Deliberante. Para ello debió destituir al entonces presidente del CD Pedro Suárez (FCS-FV) y reemplazar al secretario general del Concejo, Mario Páez. Todo esto en una maratónica sesión convocada desde la minoría, sin la participación de Suárez y Guillermo Leguizamón.
En aquel momento la hermana de Guaraz no tan solo promovió la destitución de Suárez y Leguizamón y convocó a los suplentes. Para argumentar la destitución de los ediles opositores, la concejal Guaraz señaló que Suárez y Leguizamón habían faltado a otras dos sesiones que eran las que se habían suspendido por incidentes.
A partir de estos hechos se realizó la presentación del conflicto de poderes en la Corte.

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