El presidente del Directorio de Obras Sanitarias, Ing. Mario Dell Olio, reconoció este lunes que la construcción del emisario submarino tuvo “dificultades” en el dragado del mar para colocar las cañerías, aunque subrayó que “frecuentes” en este tipo de obras y, fundamentalmente, ante condiciones climáticas desfavorables.
Además, dijo que el equipamiento que aportó la firma responsable de los trabajos “no es suficiente” y, al no conseguirse en el país, “hay que traerlo del extranjero”, pero descartó lque ello genere costos adicionales. Y disparó contra el concejal Carlos Katz, quien días atrás había cuestionado duramente su gestión al frente de la empresa municipal. En medio de los cuestionamientos por el vencimiento de los plazos previstos inicialmente para la finalización de la construcción del emisario submarino, el presidente del Directorio de Obras Sanitarias, Ing. Mario Dell Olio, admitió que surgieron “dificultades” como consecuencia de las condiciones climáticas desfavorables pero además, porque la firma a cargo de la obra, Supercemento SA, no cuenta con el equipamiento necesario para el zanjeo del suelo marino donde irán colocados las cañerías. “La obra viene avanzando en todos los rubros, que son muchos: se hicieron las escolleras, se fabricaron los láser que tienen colocados los caños, se trajo un equipo de termofusión, para poder armar todos los tramos de cañerías”, explicó el funcionario de Pulti en declaraciones a FM Residencias. No obstante, reconoció que “todas estas tareas vinieron teniendo inconvenientes” pero aclaró que ello se debió a que “es la primera vez que se hace una obra de esta envergadura en Argentina y en consecuencia no existe experiencias anteriores, aunque sí se han tomado experiencias de obras mundiales que se han realizado con anterioridad”. En ese sentido, indicó que “en uno de los rubros, el del zanjeo del mar, surgieron complicaciones operativas que superaron la capacidad de lo que estaba previsto por el equipo de la empresa contratista” y que si bien “el equipo se trajo, no fue suficiente y por eso Obras Sanitarias está trabajando y buscando desde el mes de julio alternativas para poder salvar estas dificultades”. “El equipamiento que la contratista proveyó era menor al que se necesita y para hacer 300 metros de zanja, el equipo necesitaba doce días contínuos de buen tiempo, cosa que era muy difícil conseguir, además de que no podían trabajar más de cuatro o cinco horas por día”, detalló. Inclusive, subrayó que “no se consigue en el país un equipamiento como el que se necesita”, por lo que habría que “traerlo del extranjero”, hecho que “incluye costos que se están discutiendo porque la empresa tiene la obligación de entregar la obra en las condiciones que la cotizó”. En ese marco, dijo que pese a los reveses del clima “la draga siguió trabajando”, pero en agosto no pudo hacerlo “ningún día”, a lo que se sumó que en octubre, “un temporal le produjo un deterioro muy grande, por lo que desde hace dos o tres meses está en reparaciones”. Según el funcionario, “conseguir nuevas dragas que puedan realizar la tarea no es fácil” y “lo mejor que había en el país se trajo para esta obra”. Más adelante, en relación a la fecha prevista para la conclusión del emisario, Dell Olio señaló que Supercemento SA “tiene plazo extendido por el ENOHSA al 2 de enero para terminar los trabajos”, aunque aceptó que “evidentemente para esa fecha no va a estar terminada la obra”. Por ello, recalcó, “hoy estamos evaluando las posibilidades de reemplazo de la draga que está averiada y que tiene para cuatro meses más de reparación, o alguna otra alternativa que permita la colocación de las cañerías”. Al consultársele por cuenta de quién correrían los gastos extras, el titular de Obras Sanitarias dijo que al tratarse de una obra financiada por el gobierno nacional “OSSE está preocupado por este tema porque ahí se manejan fondos de todos los argentinos”, aunque garantizó que “sobrecostos no va a haber” porque la firma “va a tener paralización de actualizaciones en el momento que debió terminar la obra”. “Lo que se le puede ampliar de plazos, si tiene motivos justificables, va a generar mayores plazos pero no costos porque es parte de su responsablidad”, enfatizó. Asimismo, afirmó que “si hay que hacer alguna tarea que no estaba prevista, un grupo de técnicos de OSSE” se ocupará de analizar “qué es lo que se va a hacer y qué es lo que se deja de hacer, para ver si existe algún costo adicional y ver a quién le corresponde”. Además, consideró que “si bien el tema del plazo es importante”, también lo es el hecho de que “la obra se termine con las condiciones de garantías y de operatividad que estamos buscando”. “Un mes más o un mes menos no nos va a cambiar la historia y en estas condiciones, hacer apresuramientos puede traer problemas graves”, advirtió. Por último, Dell Olio especificó que ahora resta “decidir entre siete alternativas” para luego “reconfeccionar el plan de trabajo con vistas poner en marcha el primer sementre del año que viene la parte final de la obra, que es el montaje de las cañerías”. Y aseveró: “La obra no está parada, se están haciendo inversiones muy grandes y estas son dificultades que debemos resolver y que aparecen con frecuencia en este tipo de obras”. “ESTA OBRA NO TIENE COMPARACIṔON CON LA DE KATZ” El Ing. Mario Dell Olio tampoco pasó por alto los dichos del concejal de la UCR, Carlos Katz, quien días atrás había criticado fuertemente su gestión al frente de la empresa municipal. “Esta obra tiene un porcentaje de avance elevado y no tiene ningún punto de comparación con la obra que se hizo durante la gestión de Carlos Katz, donde evidentemente se sabía desde el primer día que no se iban a poner los caños porque la tecnología que se proponía no era la adecuada”, se defendió. Y deslizó: “Podría ser motivo de una larga discusión cómo se llevaba adelante la ejecución y cómo OSSE perdió en ese momento 10 millones de dólares de todos los marplatenses para no hacer nada, pero creo que lo importante es construir y no fijarse en esas cosas, por eso él está tan preocupado”.


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