Un conocido de Bariloche ocupará un área vital en el gabinete del gobernador electo Carlos Soria. Fue titular por varios años del hospital Ramón Carrillo y sabe cuál es el estado de la salud en la provincia.
Con respecto al sistema de salud, “la política estará dada como medida inmediata en la zona más afectada de la provincia que es la Línea Sur, a trabajar con los equipos formados y a incorporar gente, sobre todo en las áreas que se necesitan. Esta será una medida clara y clave para definir el interés, que estará puesto donde haya mayor necesidad”.
“Por otro lado, hay que reforzar varias cosas, las áreas prioritarias y tratar de recuperar la mística del trabajador de la salud pública. Se conserva la esencia, esos son nuestros aliados, independientemente del color político que tengan y sobre ellos y sobre una idea clara sobre el modelo de atención pública, recuperar la mística”.
“Ya el gobernador nos pidió una reducción de la planta política. La estructura del organigrama debe estar en función de los trabajos que se deben hacer. Yo no quiero ñoquis, gente que esté para ocupar espacios y nada más. Obvio que el organigrama político ocupará los lugares estratégicos pero la gente que tiene atención directa tiene que ser suficiente y capacitado, con gente dispuesta a prestar servicio”, señaló Delfino. “A diferencia de otros ministerios, estamos en contacto directo con la gente en necesidad vital (inmediato, o un poco más postergado), pero las necesidades no se pueden cambiar, hay que atenderlas y resolverlas. Necesitamos un nivel operativo que haga eso, que resuelva los problemas de la gente, que esté encima de los problemas”, aseguró.
“Está claro que no somos magos, aunque tampoco se nos pide eso. Se nos pide trabajo, un plan, compromiso y responsabilidad. Con el equipo que estamos conformando y con la gente que viene trabajando en el área y con vocación, nos sobra”, dijo confiado.
Por otra parte, comentó que se está rediseñando “un presupuesto desde una lógica que debe contemplarse todo, esto lo tendrá que ver el Gobernador, pero, entiendo que hay que plantear las cosas en forma sintética y clara, para que se puedan tomar las decisiones. Estamos replanteando el presupuesto y sobre todo, en función de lo que se gasta, porque cuando hay poco control o porque se dilapida la plata o porque no se la controla, no hay presupuesto que alcance”.
“Si además de aumentar la partida presupuestaria, no trabajamos sobre la racionalidad del gasto y un orden de prioridades, no va a alcanzar la plata”, finalizó. (Por Diego Llorente)

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