Unos 450 asistentes de 40 países de cinco continentes participan del encuentro internacional que se realiza en el Hotel Panamericano, en Buenos Aires. Corrientes cuenta con el mayor número de productores bufalinos del país. El déficit es de infraestructura.
El lujoso hotel Panamericano en Buenos Aires, a metros del Obelisco, es un hervidero de productores, técnicos y funcionarios de unos 40 países de cinco continentes. De acuerdo a los organizadores, unas 450 personas llegaron hasta la capital de Argentina para participar, desde el domingo por la noche, del IX Congreso Mundial de Búfalos. Y la intervención de Corrientes no fue menor: el Gobierno provincial es el "sponsor de oro" (fue el que más dinero invirtió para que el encuentro se realice en el país) y, quizá, sea el distrito que más participantes aportó.
Pero dicho aporte no es paradójico. Corrientes y Formosa concentran el 90% de las 100.000 cabezas con que cuenta Argentina de ganado bufalino. Sin embargo, nuestra provincia duplica el número de productores a su par del Norte.
Por ello no sorprendió que siete estancias correntinas también fueran sponsor del evento y que las salas donde se disertan las charlas estén colmadas de productores, investigadores científicos, estudiantes y funcionarios comprovincianos.
El dato, quizá, más sobresaliente es que más allá de la sucesión en la última década de los gobiernos de los primos Colombi (Ricardo y Arturo), el enfoque productivo continuó invariable, a pesar de que desde el punto de vista político las convicciones partidarias pudieran variar. Ello motivó el fuerte respaldo de dichas administraciones de la Provincia a un encuentro mundial, que derivará indudablemente en beneficio de los productores correntinos, en la incorporación de valor agregado, la industrialización y la comercialización; estos tres últimos ítems todavía se encuentran en la columna "del debe".
Pero la historia tiene un capítulo inicial. Todo comenzó en el 2005 cuando una delegación de funcionarios del gobierno provincial, por ese entonces encabezado por Ricardo Colombi, llevó una nota del mandatario correntino a Italia, donde se realizaba un encuentro europeo bufalino.
En el texto se dejaba en claro el deseo de ser anfitriones de un cónclave planetario de este sector productivo. Un par de años después, en el Congreso Mundial concretado de Roma se realizó la presentación formal y Argentina salió electo como país organizador.
Si bien Buenos Aires fue designada como sede, la continuidad del programa establece el traslado de los participantes a Corrientes, donde el fin de semana se desarrollará la Exposición Nacional de Búfalos, en la Sociedad Rural en Riachuelo, a escasos kilómetros de la capital provincial. Hacia tierra del Taragüí partirán unos 120 participantes "foráneos" del Congreso Mundial.
Una revolución en ganadería
"Este encuentro (por el IX Congreso Mundial de Búfalos) va a producir una revolución en la ganadería argentina", comentó Carlos María de Llano, consultor agropecuario y propietario de unas mil cabezas de búfalos en Corrientes.
De Llano, al igual que otros especialistas consultados por "época", aseguró que el avance de la agricultura en zonas ricas de Argentina que antes eran destinadas a la ganadería, traslada esta producción a nuevas tierras ("campos vacíos", señaló), entre ellas la provincia de Corrientes.
Al analizar las ventajas comparativas del búfalo, el consultor dijo que es imprescindible entender que el búfalo no reemplaza ni compite con el ganado vacuno sino que lo complementa al ocupar tierras no son aptas para los bovinos.
"El búfalo come aquello que desprecia la vaca y en los lugares donde esta última no lo hace", dijo de Llano quien agregó que si bien "es un animal de agua, no es un pez". Por ello recordó que necesitan de un lugar seco y alto para dormir, reproducirse y parir.
"Penetra en lugares pantanosos donde el ganado bovino podría trancarse y morir. Los miembros posteriores son más fuertes, es un tractor acuático y terrestre", apuntó para comentar que "en su vida útil la búfala puede dar quince terneros, la vaca sólo seis".
Por último, señaló que piensa incrementar el número de cabezas de búfalos porque entiende que "le va a dar un gran vuelco a la ganadería argentina, va a producir en campos que están vacíos. Ello se trasladará a beneficio para los productores y para el Estado".
Próximos pasos: aumentar el rodeo
"Esperemos que a fines del siglo, Argentina cuente con 12 millones de cabezas de ganado bufalino. Si bien en la actualidad hay 100.000, hay que recordar que en 1970 sólo eran mil", comentó Pablo Maldonado Vargas.
El ex legislador y ex secretario de la Producción (en la gestión de Arturo Colombi) llegó hasta el IX Congreso Mundial de Búfalos en su calidad de pequeño criador e investigador y docente de la Universidad Nacional del Nordeste. También como vicepresidente de la Asociación Argentina de Búfalos (ABUAR).
Según Maldonado Vargas, "Corrientes tiene todo para crecer". Aseguró que para ello se necesitan tres patas: los productores, los científicos y el Estado.
"Productores hay y son de los mejores; la Universidad Nacional del Nordeste tiene los más destacados expertos investigadores de Argentina y el Gobierno provincial está dispuesto a realizar las acciones que sean necesarias para el desarrollo de la actividad", apuntó como fundamento para respaldar su punto de vista.
Sin embargo, y en coincidencia con el Ministro de la Producción de la Provincia, Jorge Vara, dijo que en Corrientes es imprescindible incorporar valor agregado a un producto del búfalo: su leche.
En un discurso similar al del funcionario provincial, Maldonado Vargas aseguró que el próximo paso es lograr el multipropósito en el animal. Es decir, sacar provecho a la carne y a la leche y, de ésta última, lograr el queso muzzarella, para lo que hacen falta muchas inversiones.


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