El sindicalista mantuvo perfil bajo, pero ratificó su respaldo al Gobierno
Cuando los canales de televisión ofrecieron las primeras imágenes del encuentro que la Presidenta tuvo anoche con los líderes sindicales una de las expectativas era la presencia de Antonio Caló, el secretario general de la UOM y futuro líder de la nueva CGT. A la derecha de Cristina estaban Ricardo Pignanelli (SMATA) y Gerardo Martínez (UOCRA). Al fondo, se apreciaba un maniquí con un vestido rojo que usó Evita. Y una amplia mesa con los demás líderes gremiales. ¿Y Caló? No fue. Mantuvo su perfil bajo. Prefirió que Juan Belén, secretario adjunto de la CGT, asistiera en representación de la UOM. Lo que hizo Caló fue nada más y nada menos que respetar las normas institucionales de esa central. Belén integra ese consejo directivo. Caló, todavía no. Y Cristina recibió a los líderes sindicales de la CGT, ahora fracturada por Hugo Moyano.
Belén dialogó con los medios a la salida del encuentro en Casa Rosada y dijo: “queremos una CGT representativa del conjunto de los trabajadores, que siga adelante con las tres banderas del peronismo: soberanía política, independencia económica y justicia social. Bajo esa premisa vamos a seguir apoyando de forma incondicional a este Gobierno; queremos ser partícipes de una agenda que ayude a solucionar los problemas que afronta el país, pero con una central de trabajadores que pondere la propuesta por sobre la protesta y que fomente el diálogo”.
El metalúrgico también explicó que ante la Presidenta tuvieron la posibilidad de plantear “la agenda del Movimiento Obrero” que incluye temas como el mínimo no imponible, las asignaciones familiares, los fondos de las obras sociales y el 82% móvil entre otros tópicos. Belén enfatizó que “le pedimos su participación para discutir los ítems que hacen a la vida del trabajador, sobre la base de que la CGT es parte del movimiento justicialista”.
El dirigente aseguró que coinciden con la idea de Cristina para lograr una CGT unida y así convocó al moyanismo para participar del Confederal, a realizarse el 23 de agosto en La Fraternidad y posteriormente del Congreso 3 de octubre en Obras Sanitarias. “Planteamos la unidad con todas las organizaciones”, dijo. Por su parte, Héctor Daer (Sanidad), aseguró que se “institucionalizó” la gestión de la CGT “que había sido abandonada más de un año”. “Esto nos permitirá canalizar reclamos y llevar adelante la agenda sindical, que incluye a todos los puntos postergados en la discusión con el Gobierno”, sintetizó.
Al igual que Belén, Daer destacío la "”xhortación reiterada de la Presidenta para para lograr una CGT unificada con una conducción única”. Ante la pregunta de este diario sobre si la unidad incluye a Hugo Moyano el dirigente de Sanidad dijo “nadie puede negar que nosotros hacemos y haremos todos los esfuerzos por consolidar por una CGT con todos los trabajadores”.





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